Callejón Inclasificable y único
Berlín es famoso por muchas cosas, pero fundamentalmente por su cultura “alternativa”, algo que es difícil de ver en casi ningún otro lugar del mundo (al menos en la cantidad y calidad que ofrece la capital de Alemania). Ahora, una cosas es que te lo cuenten y otra meterte de lleno en ella. Esto es lo que se puede conseguir entrando en este pequeño callejón que sale de la muy transitada calle Roshentaler.
El contraste es sencillamente apabullante; sales de una de las zonas más comerciales de Berlín para entrar en una de las más alternativas, decorada con centenares de grafitis. Pero al adentrarse en este callejón te das de bruces con algunas tiendas, un bar y, sobre todo, una exposición callejera (Dead Chickens) compuesta por los “animatronics” que se ve en las fotos y videos. No tengo palabras; simplemente recomiendo que se visite y se experimente de primera mano.
Un sitio diferente.
Es un callejón que no es una obra de arte arquitectónica antigua como muchos edificios o calles de Berlín, pero no por ello deja de ser un sitio que debes visitar. Ya que además está en el barrio judío. Justo a un lado de la entrada también se puede entrar a (no me acuerdo del nombre) unos patios que tienen tiendas en cada patio, entre los bloques de edificios.
Hay una exposición sobre máquinas mecánicas como el pajarraco metálico que se mueven, la entrada son 8€ pero si eres un grupo de gente, te bajan el precio a 5€.
También se puede entrar en un edificio que tiene un par de tiendas, y cuyas escaleras están repletas de grafitis.