Parece imposible que exista un castillo como el de Ampudia hoy en día. Es el típico edificio que nos imaginamos cuando pensamos en los cuentos de princesas, quizá por eso es el más importante de la provincia de Palencia y, por supuesto, el que mejor estado de conservación tiene.
Fue construido entre los siglos XIII y XV y fue declarado Monumento Nacional en 1931. Se trata de un castillo de estilo gótico con planta en forma de trapecio y cuenta con tres torres cuadradas en las esquinas, ya que la cuarta se derrumbó hace tiempo. La torre más grande es la del homenaje.
La fachada del castillo de Ampudia es imponente, está distribuída simétricamente y cuenta con varios elementos decorativos, entre ellos, un escudo del Duque de Lerma.
En este castillo fue donde se firmó el documento por el que se traspasaba la capitalidad de Valladolid a Madrid.
Durante bastante tiempo estuvo abandonado, hasta que en 1960 lo compró Eugenio Fontaneda Pérez y se dedicó a restaurarlo. Una vez restaurado, el propietario ha creado en su interior un museo de antigüedades con elementos de arte sacro, de arqueología, de artes populares, de armas e incluso de juguetes.
Los alrededores del castillo también contribuyen a embellecer el lugar, ya que son todo zonas ajardinadas con chimeneas de bodegas subterráneas.
El castillo de Ampudia es una auténtica maravilla, el único problema que hay es que cuenta con un horario de visitas muy reducido, tan sólo está abierto los sábados, a no ser que se llame antes y se pida cita.