Sin duda, este afamado restaurante rompe la tranquilidad del pequeño Caviedes, atrayendo a múltiples visitantes a degustar sus manjares caseros. Dado que las oficinas de turismo de la zona están particularmente cerradas los fines de semana, preguntamos a unas personas en Cabezón de la Sal dónde podíamos comer, y nos recomendaron este restaurante, situado en la pequeña localidad de Caviedes.
El establecimiento se halla en una típica casona rural, fácilmente reconocible por la gran cantidad de coches aparcados en la puerta, cosa que llama la atención dado el pequeño tamaño de este pueblo. El patio de la casa, situado a la entrada, se ha aprovechado como terraza donde hay mesas para comer. De él se accede (a mano izquierda) al bar, que es también una pequeña tienda de alimentación y ultramarinos, y de frente al salón comedor (tiene dos, comunicados). Toda la decoración es rústica, combinándose la madera con las gruesas paredes de piedra del caserío.
Era domingo, estaba a rebosar de gente y había una lista de espera de cerca de dos horas para poder comer. Tuvimos suerte y no sé cómo, nos acomodaron a los 10 minutos en una mesa en la terraza. Es un restaurante tradicional regentado por la familia Cofiño, que lleva abierto más de 40 años. La carta está basada en la cocina típica y casera de la zona, siendo sus platos "estrella" el cocido montañés, los platos de cuchara, las carnes rojas a la brasa, las sartenadas de huevos con patatas fritas y diversos ingredientes, el cabrito, los callos, el picadillo de chorizo, la morcilla, las rabas... Otra de las cosas que sorprenden es la amplísima variedad de vinos.
Teníamos bastante apetito, así que nos decidimos por empezar con un cocido montañés. Nos trajeron una sopera para que nos sirviéramos a discreción. El guiso de alubias con verdura venía acompañado de una cazuelita de barro con tocino, chorizo y dos tipos de morcilla diferentes. ¡Uff, estaba de muerte! De segundo pedimos una ración de callos y otra de cabrito guisado, debidamente acompañado con una enorme fuente de patatas fritas. Yo aún pedí una crema de limón de postre.
Nos pusimos moradas, y por un precio más que asequible, que creo recordar no llegó a los 20€ por persona. El servicio genial, a pesar de que estaba a tope, no tuvimos que esperar nada a que nos tomaran nota, ni entre plato y plato.
Un sitio de lo más recomendable cuya fama es bien merecida y se extiende por toda la región, y es que no hay nada como el "boca a boca" porque para dar con él hay que conocerlo o que te lo recomienden (a mí no se me hubiera ocurrido ir a comer al pequeño pueblecito de Caviedes).
Conviene reservar: +34 942 708046
De camino a Ribadeo, decidimos buscar un sitio cerca de la autovía, de comida tradicional, y gracias a la reseña, acertamos de pleno! Amables, rápidos ( teniendo en cuenta q íbamos de viaje), calidad y cantidad excelente. La tarta de 3 chocolates... Indescriptible! Las albóndigas y el tamaño de éstas (como pelotas de tenis), excelentes!
Plaza del Centro, Barrio de los Caviedes , Caviedes
942 708 046
