Restaurante del Parador de Jaen Jaén
Delicias de la tierra
El restaurante del Parador de Jaén, mantiene el encanto del resto del resto de la edificación, pero los arcos y las lámparas, hacen que el ambiente sea exquisito en corcondancia con la comida propia de la tierra que nos ofrece la carta, que aún siendo gastronomía tradicional, su presentación le da un toque de innovación.
Además de la carta clásica, hay menús con varias opciones a elegir y platos "rápidos", pero igualmente exquisitos.
Además el servicio y el trato recibido es de sobresaliente.
En un precioso y luminoso marco, el restaurante del...
En un precioso y luminoso marco, el restaurante del parador ha confeccionado una carta especial con platos tradicionales rescatados del recetario de la región. Es otra genial idea de Paradores recuperar y mostrar la riqueza gastronómica de España. Empezando con unas deliciosas aceitunas, témpura de verduras, bacalao, garreta.....Todo cocinado como antaño, con un delicioso vino y fantástico servicio.
Un lugar ideal por la comida y el comedor
Fue un cena impresionante. Al entrar y ver esa sala con arcos apuntados y unas lámparas de forja enormes, te deja ya una magnífica sensación. Nos sentaron en una mesa para dos, muy amplia, nos agasajaron con aceitunas y una tapa de ensalada campera muy rica.
Escogimos los dos lo mismo, salmorejo y medallones de solomillo de cerdo ibérico con salsa cabañil. dos auténticas exquisiteces sobre todo el primero, que suavidad y a la vez que sabor, el mejor que he probado. Todo lo regamos con un Vega Ibor, Bodegas Real, un acierto.
Que no se me olvide el servicio perfecto, atento y agradable.
En definitiva muy aconsejable este restaurante en el Parador de Jaén, tanto si os alojáis como no, bien merece la pena una cena allí.