Una de las cosas que no podía dejar de hacer durante mi escapadita por Castilla-La Mancha era hacer algo de turismo activo. Y me decidí por montar en quad. Nunca lo había hecho y me apetecía un montón, pero lo mejor era el entorno. Al ladito de Cuenca, en pleno bosque, rodeado de naturaleza.
La verdad es que me lo pasé en grande. Fue muy divertido. De esas cosas que sabes que vas a repetir. Además, es una forma de lo más original de adentrarte en la serranía y disfrutar del entorno.