Visitar Petra de noche, una atracción conocida como “Petra by night” consiste en un recorrido especialmente pensado para magnificar las virtudes de un lugar como Petra, mágico de por sí. ¿Merece la pena visitar Petra así? Sólo por disfrutar de unos momentos de paz absoluta en torno al Tesoro iluminado de esa manera, yo diría que es imprescindible. No digamos nada, si como en mi caso la fotografía es mi pasión. Es un trayecto más corto consistente en recorrer el Siq, el desfiladero de entrada a Petra, pero con la exclusiva iluminación de unas velas repartidas por el suelo, hasta llegar al Tesoro, donde un jordano en perfecto inglés nos contará acerca de la historia del pueblo nabateo, los responsables de la construcción de Petra.
El recorrido se trata de hacer en silencio, buscando que el visitante se empape de lo que va viendo y experimentando a su paso. Parte de la gracia es recorrerlo de esta manera, ciertamente. A la llegada al Tesoro nos invitan a sentarnos en el suelo, sobre esterillas distribuidas para la ocasión. Pero si acudes con la intención de hacer fotos del lugar, como era mi caso es obligado colocar un trípode y quedarse a un lado para conseguir las mejores fotos, sin molestar al resto de espectadores.
Y a continuación el encargado de recitar la historia de los nabateos aparece en escena, pero guarda silencio mientras se oye música de instrumentos típicos de la zona. Después nos habla del pueblo nabateo, de la historia de Petra y de las vicisitudes que la ciudad sufrió a lo largo de la historia. Por supuesto nos ofrecen el té árabe imprescindible para que la acogida y la hospitalidad sea total.
En total unas dos horas dura la atracción. Un consejo viajero importante: Cenad antes de acudir, esto comienza a las 20.30h, porque después suele ser complicado encontrar sitios abiertos a poco que uno se descuide ;-)
En definitiva, un lugar altamente recomendable. No vayáis sin cámara… y un buen trípode.
El espectáculo "Petra by night" es una de las opciones que hay para visitar Petra. En mi caso, yo lo visite como complemento de la visita diurna. Y ciertamente mereció la pena. Si bien es cierto que sólo se puede visitar la entrada: El Siq y "El tesoro", el ambiente, la luz de la luna, las velas, y el espectáculo folclórico, me pareció suficiente para rentabilizar el paseo.
Además, es el paraíso para los amantes de la naturaleza y la fotografía. Aunque mi cámara no dio para mucho, lo cierto es que algo pude rescatar. Si te apetece disfrutar de un buen espectáculo al natural (no esperes tampoco algo inusual, ten en cuenta que es en inglés y que hay que andar un rato), no lo dudes.