El Partenon es el emblema de la ciudad de Atenas. Es muy impresionante llegar ahí, aunque lo hayas visto miles de veces en la tele o en postales que te mandaron, no es igual estar ahí en frente de un monumento tan famoso.
El sitio está inscrito al patrimonio mundial de la humanidad de la UNESCO, y ahora lo está renovando, es un poco pesado porque no se puede entrar a dentro del templo, pero fue tan dañado por la gente que ahora lo están tratando de conservar como pueden. Recomiendo que llegues muy temprano por la mañana, ya que se llega enseguida. Hay un pass para todos los sitios antiguos, que puedes comprar el día antes, y así llegar a las 8 cuando abre y evitar los grupos turísticos.
El templo fue construido para la diosa Atena, había una gran estatua en el centro, de unos 12 metros, de la cual no queda nada. El partenon reemplaza un templo más antiguo, destruido por una invasión.
Es una pena que no queden muchos ornamentos del templo, la mayoría se los llevaron los ingleses y se puede apreciar en el British Museum de Londres...
El Partenón es el edificio que refleja mejor que ningún otro el éxito y la grandeza de la antigua Grecia. Su nombre significa "apartamento de la Virgen" y es el único edifico dórico que se construyó en Grecia. También tiene otro récord, es el único edificio del mundo hecho en su totalidad de mármol pentélico, exceptuando su tejado, que es de madera.
El Partenón está situado en lo más alto de la Acrópolis y se puede ver desde casi todos los puntos de Atenas, además, por la noche lo iluminan y ofrece una vista impresionante.
Antiguamente este edificio tenía dos funciones, por un lado constituía el refugio de la gran estatua de Atenea que fue encargada por Pericles, y por otro, servía como tesoro.
Fue construído sobre las ruinas de cuatro templos anteriores dedicados al culto de Atenea y se realizó con la intención de ser el monumento más destacado de la Acrópolis, algo que sin duda alguna consiguieron. Las obras de este edificio comenzaron en el año 447 antes de Cristo y no se finalizó hasta el 438 antes de Cristo.
Antiguamente el templo estaba compuesto por ocho columnas dóricas en cada extremo y 17 a cada lado. Una de las cosas más llamativas es que se curvaron sus líneas ingeniosamente para crear una ilusión optica que hacía que el Partenón tuviera una forma perfecta.
Para colmo, el techo del Partenón estaba repleto de estrellas doradas pintadas sobre un fondo azul, lo que hacía que este edificio fuera el paraíso. Y si el Partenón era el paraíso, la estatua de Atenea que albergaba dentro no se quedaba atrás. Esta estatua está considerada como una de las maravillas del mundo antiguo aunque desapareció en el año 426 cuando fue trasladada a Constantinopla. En la actualidad hay una copia romana en el Museo Arqueológico Nacional.
Cuando visité la Acrópolis el Partenón también estaba en obras, pero a pesar de todo pude observar perfectamente la gransiosidad y perfección de este edificio y comprendí porque aparece en todos los libros de arte.