Visible desde la carretera que lleva a la garganta de Todra, a las afueras de la ciudad de Tinerhir, en las faldas de los Atlas, es uno de los paisajes mas bonitos que te puedes encontrar en el desierto marroqui.
Se puede recorrer por dentro, mirando los numerosos canales utilizados por los agricultores para regar sus cultivos (maiz mayoritamente), pero la panorámica que ofrece la carretera es suficiente.