Estuve en semana santa en Miami y visite little Habana, recorrí sus calle de día en auto y mucho no me gustó, solo bajé para ver unos locales de venta de calzado y me fui ràpido ya que la vendedora me advirtió que tuviera cuidado con el auto y las cosas que llevaba.
También pasé de noche pero me pareció un poco tenebroso. En fin, la zona no me ofreció nada gratificante como turista.