Se trata de unos pequeños jardínes amurallados muy cerca de la estatua de la sirenita. No tienen nada especialmente destacable, salvo su simple belleza y su tranquilidad. En ellos hay varios molinos de viento muy bien cuidados y estatuas de cañones. Además, como de la nada surge un pequeño castillo amurallado que es digno de recorrer. Si el tiempo acompaña, numerosos daneses acuden allí a pasar el día disfrutando de un alegre día de campo sin salir de la ciudad. Muy cerca está el canal más grande, donde está la estatua, y otros más pequeños. Además, siguiendo el camino del parque se llega hasta una zona con varias fuente sy estatuas de gran belleza. Se puede pasear en bicicleta e incluso comer, siempre que se deje todo bien recogido. Es un buen lugar de descanso después de un largo día pedaleando o andando por Copenhague