El subsuelo romano
La calle en la que nos encontramos, calle "de los mármoles", precisamente debe su nombre a las famosas columnas de mármol que en su día hubo en ella, pertenecientes a un templo romano del siglo II nada más y nada menos convirtiendo a estas en los restos arqueológicos más antiguos de Sevilla.
En un principio eran 6 pero 3 de ellas se quisieron trasladar a la Alameda de Hércules, lugar al que solo 2 de ellas pudieron llegar ya que la otra debió romperse durante el traslado. Aún me parece increíble que en aquellos tiempos se atrevieran a desplazar semejantes moles de tantísimo peso.
Si os fijáis, las columnas están como "hundidas" en el terreno. Las columnas, tal como podéis ver, están al menos 3 metros y medio por debajo del nivel del suelo actual ¿no os da que pensar?. Efectivamente, el suelo de Sevilla, en tiempos romanos, estaba varios metros por debajo del actual, de modo que en él, tenéis la respuesta del por qué cada vez que en Sevilla se entierra una pala, en una obra o excavación, aparecen tantísimos restos romanos. El subsuelo de nuestra ciudad es un tesoro que permanece enterrado bajo nuestros pies.