Christiania es un barrio de copenhague en el cual es como si no existiese la ley, cada uno puede hacer lo que quiera y como quiera, pero siempre respetando a los demas y unas pequeñas normas.
Hay un parque magnifico dentro, impresionante, la verdad. Hay determinadas zonas en las que no se pueden hacer fotos, si vais sabreis la razón.
Hay algunos bares dentro mucha gente tocando música y siempre muy buen rollo, y por las noches suele haber siempre fiesta, no os imagineis el barrio de tu ciudad porque no tiene nada que ver, muchas casas son hechas por los mismos que viven en el barrio otras son de mejor calidad pero el barrio se caracteriza por ser una especie de barrio sin ley, donde la policia a no ser de que sea algo grave no entra nunca.
Un lugar digno de ver!
Christiania era antiguamanete una especie de ciudad independiente en medio de Copenhague. Tenían su propio sistema de correo, cada uno trabajaba y hacía lo que sabía y se llevaba el trueque. Todo era de todos y vivían como en una comunia hippie muy civilizada. Incluso tenían un polideportivo y los niños iban a la escuela. Sin embargo, la libre vida que llevaban no duró mucho, ya que se fue haciendo famoso y emzóa llegar más y más gente, no sólo personas que se querían quedar, sino miles de turistas. Las drogas empezaron a aparecer y se ocnvirtió en un m¡gran mercado de sustancias ilegales. Pero hace unos 4 años fue desmantelado por la POlicía y ahora es un reclamo turístico más. Eso sí, no es uno más. Todo es distinto. Las paredes están decoradas con graffitis y los pocos habitantes que aún aguantan ahí son reflejo claro del paso de los años, como los edificios que án se mantienen en pie. Algunos pocos tartan de vender droga a espaldas de la policía, que pasa muchas veces al día por ahí. Otros buscan ganar dinero con un par de bares que hay en la zona y unos pocos con unos puestecitos en los que venden pulseras, camisetas, banderas y numerosos recuerdos con el lema y el símbolo de Christiania. "Bevar Christiania" y tres círculos.
Si se visita con detenimiento e puede ver lo poco cuidadas que estaban las cosas por allí consecuencia de una vida separada del resto de la ciudad, con sus propias normas y reglas de convivencia.
Digno de visitar, pero con cuidado. No son muy amigos de las fotografías.