Pasear por el centro de Sevilla es un deleite para todos los sentidos. Al alzar un poco la mirada, se pueden observar los hermosos y simpáticos balcones que en cada casa se presenta de diferente forma. El esmero y cuidado que los habitantes de la capital andaluza ponen al engalanar sus ventanas y terrazas es único. Los faroles también tienen un encanto especial en el contexto de la ciudad.