No tuvimos suerte. Los acantilados de Moher son una de las maravillas naturales más impresionantes que nadie debería dejar de ver si tiene la oportunidad de visitar Irlanda.No era el motivo por el que habíamos viajado a Irlanda pero aprovechamos nuestra estancia de cuatro dias para alquilar un coche en Dublin y recorrer los casi 200 kilómetros que hay hasta los acantilados.
Nota para navegantes. En irlanda se conduce por la izquierda y el volante está en la derecha. Al principio puede parecer complicado pero uno se termina acostumbrando.
El tiempo no acompañaba y aunque la carretera que bordea la costa es impresionante y merece la pena recorrerla despacito y haciendo varias paradas a los largo de los Burren, aviso que está en pésimo estado y que hay que extremar las precauciones, porque además es de doble sentido.
Llegamos en coche hasta el centro de visitantes donde aparcamos el coche en un aparcamiento al aire libre que hay junto a la entrada principal. Costaba 8 euros por coche que no se pagan hasta el final de la estancia.
Nuestra sorpresa fue descubrir que la entrada al centro estaba abierta y no había gente en las taquillas. El precio habitual son 8 euros por persona. Después descubrimos la razón, y es que, el camino que recorre los acantilados de unos cuantos kilómentros estaba cerrado al tránsito, quizá debido al mal tiempo y al viento. La vista es impresionante, no tiene desperdicio, pero después de tres horas de viaje largas no pudimos disfrutar dándonos un paseo como era nuestra intención. El centro de información tiene una cafetería donde se puede incluso comer. Es caro, muy caro. Pero tomarse un cafe y un pastel mirando a través de esos ventanales merecía los 10 euros que pagamos por dos cafés y dos porciones de tarta. Nos quedamos hasta la puesta de sol. Todo el mundo se había ido, incluso los trabajadores del centro de información. Los únicos que quedamos erán otros españoles y nosotros que, aprovechando el momento, saltamos la valla y nos sentamos en la gran terraza al borde del acantilado a ver la puesta de sol y a tomarnos unas fotos. Un momento mágico que hizo que el viaje, por fin, mereciera la pena. NOTA. Si hay una valla es porque es extremadamente peligroso andar por ahí cuando el terreno además está humedo y resbaladizo. Tropezarse puede ser fatal.
Cuando volvimos al coche los trabajadores del parking ya no estaban y las barreras estaban subidas así que, finalmente, la entrada no nos costó un duro. Para celebrarlo fuimos a cenar a Gatwig.
Los acantilados de Moher son una de las zonas costeras que hay que visitar si viajas a Irlanda. Se situan en la costa oeste en la parte sur de Galway, en la zona conocida como "The Burrens". Son unos acantilados impresionantes y muy idílicos. Cuidado si sopla muy fuerte el aire, ya que puedes acercarte hasta el borde.
No he podido ubicarlos en la web de otra menera, pero he de deciros que pertenecen al condado de Clare y están cerca de Doolin. Se trata de una de las mayores atracciones turísticas de Irlanda, y allí se han rodado un montón de peliculas.
Durante 8 km se pasa de una elevación de 120 metros hasta los 214 metros en la parte más alta. Hay un centro de visitantes totalmente camuflado en el entorno que es espectacular, y el agreste paisaje es abrumador. La parte central de estos acantilados es donde está ubicado el Mirador O´Brien´s desde donde se divisan las islas Aran ( es donde toca hacerse la foto). Vereis que hay un montón de vigilantes uniformados para evitar que la gente se asome a los sitios peligrosos, ya os dareis cuenta de que es una labor inútil
Pardo_bender
dijo: