Una de las grandes maravillas de Estambul, junto con Santa SofÃa, es la mezquita azul. Está situada en la parte antigua de la ciudad, en una de las orilllas del Bósforo, junto al Mercado de las Especias y enfrente de Santa SofÃa, es más´, tan sólo están separadas por un precioso jardÃn.
La Mezquita Azul es la única de Estambul que posee seis minaretes y su nombre se lo debe a los bellÃsimos mosáicos azules de Izmir, que dan a este espacio una atmósfera muy especial.
Esta mezquita posee exactamente 21.43 azulejos que fueron elaborados en los talleres del palacio. En el interior también podemos encontrar alfombras gigantescas que cubren el suelo y que fuero tejidas en los telares imperiales.
Es una mezquita realmente bella, a mi personalmente me llamó más la atención incluso que Santa SofÃa (quizá porque no habÃa oÃdo hablar tanto de ella). Su exterior está totalmente cuidado y refleja una riqueza que contrasta totalmente con el interior, donde la sobriedad es la nota predominante. Concretamnete, lo que vamos a encontrar dentro es un espacio muy abierto repleto de alfombras y de lámparas sencillas que iluminan austeramente el lugar. Las mujeres están separadas de los hombres para rezar, y es bastante curioso verlo, aunque eso sÃ, siempre respetando su momneto de oración.
Antes de entrar en el interior hay una fuente muy bonita que siempre está llena de musulmanes, ya que antes de entrar en los ligares sagrados se lavan cuidadosamente. Para poder entrar las mujeres deben cubrirse los hombros, pero esto sucede en todas las mezquitas, asà que si vais en verano, os recomiendo que llevéis un chal.