El año pasado pase las Navidades en...
El año pasado pase las Navidades en Polonia, en casa de un amigo y fue una experiencia muy bonita, ya que alguna de sus tradiciones son diferentes a las nuestras.
Hizo mucho frio, pero no nevó, solo la semana de antes y luego se derritio! Para los que piensen en pasar las Navidades en Polonia, este año tendran mas suerte y lo verán todo blanco.
Las familias se reunen el 24 y cenan todos juntos, se pone un plato de mas por si algún pobre o necesitado acude, darle de comer.
No se puede comer carne hasta después de la misa del gallo, pero se come mucho de todo lo demás! La sopa de remolacha es la mas típica de Polonia y suele ser el primer plato, Pierogi (las empanadillas tipicas de allí, hervidas que se pueden encontrar en todas las cartas de los restaurantes), fescado frito, crepes, patatas hervidas,tartas de multiples variedades... Y todo casero.
La tradición dice que hay que partirse una oblea con el resto de comensales, antes de comer te acercas a cada uno, le partes un trozo de la suya, el otro coge de la tuya, mientras os deseais felices fiestas y lo mejor para el año próximo.
Despues de la misa del gallo ya se puede comer carne, así que bien después de la misa, bien en el desayuno, se come carne. Los desayunos tradicionales polacos son como una comida nuestra, con carne, tomate, huevo, pepinillo...
Y tartas a todas horas!La semilla de amapola es muy utilizada en los postres.
Un par de días antes, la gente va a las gasolineras a comprar los arboles naturales y los decora en casa, con bolas de distinas formas y tamaños.
Es un lugar muy bonito para pasar las Navidades, me encanto!
Esto se puede decir que es el centro...
Esto se puede decir que es el centro de la Varsovia moderna. Una mezcla entre lo más "in", con rascacielos de diseño super moderno y edificios con clase, con estilo de mitad del siglo XX. Como muchos de los edificios antiguos fueron destruidos en la 2ª guerra mundial se les quedó una zona amplia donde pudieron restaurar los pocos que quedaron en pié y empezar a construir algunos más modernos, siempre con esa influencia "comunista" que predomina en todo el este de Europa. Aún hoy en día se siguen construyendo edificios modernos, eso si, con diseños más europeos con lo que al final queda esta gran mezcla de estilos que ván desde el siglo pasado hasta nuestros días. Dar una vuelta por este "nuevo centro" es dar un paseo por casi toda la historia polaca de los últimos cien años. Y darla con Liza esta grán amiga mía rusa, fué todo un privilegio para mí.
En Varsovia no pude más que sorprenderme de la actitud de estos animales tán graciosos y simpáticos. Son dóciles, son divertidos y están tán acostumbrados al contacto humano que en cuanto ven a alguien, se acercan a la espera de que se les dé algo de comer. También, como no, la actitud y el comportamiento de los habitantes de Varsovia para con estos animalillos ayuda. Aquí vemos a hombres a mujeres y a niños dándoles de comer. Si bien han perdido ún poco el instinto de buscarse la comida no lo han hecho con su costumbre tan tierna de esconder los alimentos y memorizar tantos escondites como sea necesario.
Nota simpática es la manera de llamarlos diciendo en voz alta . En polaco babusha es algo así como el calcetín donde en Navidades se esconden los regalos; en un calcetín como ese metían las castañas para darles de comer a las ardillas, de ahí que se me oiga decir continuamente...Basha, basha, basha!! ...Esta historia tán bonita me la contó una grandisima amiga polaca llamada Assa, natural de Katowice. Recuerdos desde aquí ya que sé que sigue mis peripecias en minube.Com
Inolvidable
Primera semana de enero del 2012, celebrando las navidades en Varsovia.
Centro historico de Varsovia es el barrio mas antiguo de la ciudad. El corazon del barrio es la Plaza del Mercado, con sus restaurantes, cafes y tiendas tradicionales. Las calles aledañas son una muestra de arquitectura medieval. Simplemente maravilloso! ;)
Fue una maravillosa experiencia ver...
Fue una maravillosa experiencia ver como poco a poco iban descendiendo las nubes y se hacia de noche desde la altura de un rascacielos y escuchando música de jazz de fondo. Un momento inolvidable desde la última planta del hotel Marriot de Varsovia.