El Museo Field, es uno de los museos...
El Museo Field, es uno de los museos que no puede faltar durante una visita a Chicago. Este verano, estuve allí con mi familia, y aunque me faltaron días; lo que vimos en una mañana me dejó encantada.
El Museo esta dividido en varias zonas, entre ellas además de las exposiciones permanentes que repasan el antiguo Egipto, la historia del continente americano, los animales de distintos continentes disecados y una sala exclusivamente dedicada a los Dinosaurios, tiene exposiciones temporales y cuenta con diversos espacios interactivos.
Vale la pena destacar que en el vestíbulo de acceso tienen el esqueleto de Susie, una Tyranosaurios Rex, la más grande expuesta en el momento.
Durante nuestra visita coincidimos con un grupo de estudiantes que colaboraban en las actividades del Museo, y con atención personalizada explicaban y mostraban distintos fósiles e información relacionada con la era de los Dinosaurios, un tema que en casa hemos trabajado bastante y nos intriga ya que nuestro hijo de 6 años desde hace un par de años ha mostrado un especial interés por estos bichos prehistóricos.
Recomiendo comprar el City Pass Ticket Book, que da acceso a 5 museos y el ahorro representa unos U$50 a que si se comprara cada entrada individualmente.
Si vas con niños pequeños, disponer de tiempo para jugar en la zona para ellos diseñada; tienen biblioteca, experimentan con texturas, sonidos y hay zona de manualidades dirigida por monitores.
Calcular estar allí un día entero, el lugar esta diseñado para hacer múltiples actividades y tiene cafetería y zonas de descanso adecuadas.
El Field Museum es la joya de los...
El Field Museum es la joya de los museos de Chicago, que no es decir poco. Empezando por el impresionante edificio clasicista que lo alberga (el inmenso hall de entrada ya justifica de por sí la visita), pasando por sus exposiciones temáticas, hasta la sala donde se expone la colección de fósiles de dinosaurio que jamás haya visto, todo, absolutamente todo, es de primerísimo nivel.
La colección de dioramas con animales embalsamados, por ejemplo, puede ser cosa de otra época, pero tiene un valor histórico innegable y, desde luego, es la mayor que nunca he tenido la oportunidad de contemplar. Lo mismo, las exposiciones temporales son siempre espectaculares y de visita obligada. En mi caso, pude visitar una dedicada al mundo de los piratas con un montaje soberbio.
Eso sí, mejor ir con tiempo ya que la visita toma su tiempo. No estamos hablando de un museo que se visite en un par de horas, sino de una institución científica seria con un legado de valor incalculable. Absolutamente imprescindible para quienes visiten la ciudad.