Estambul
Experiencias de los viajeros en Santa Sofía

Entrada a Santa Sofía y Gran Bazar

Tour de medio día para descubrir la exótica Estambul
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Roberto Gonzalez

La mil veces sagrada

Cada vez que vuelvo a Estambul pienso: " Ya he visto Santa Sofía en otras ocasiones, esta vez la omitiré", pero siempre caigo en la tentación de volver a entrar a dejarme caer entre sus encantos.
Es, sin duda, el corazón de Estambul, como una joya por la que hayan luchado generaciones y generaciones de ejércitos de todas las naciones y credos, una amalgama de energías y de rezos que han subido, como era su deber y la razón de su creación, a las alturas a donde iban dirigidos.
Sea iglesia, mezquita o museo, lo mismo da, su misión era atraer a las gentes, fueran creyentes o infieles, dependiendo la época de la historia, o simples admiradores de un templo con ínfulas de fortaleza, y aún hoy lo sigue siendo, envanecida por los siglos y los pasos de sus propios fieles, los que cruzan todo un mundo por verla.
Pobres aquellos que no puedan o no quieran subir a sus miradores y galerías, porque lo más bonito está arriba, donde centellean los mosaicos que retratan a Jesús, María y a cuanto santo se prestara a devoción, donde como un pájaro la vista se pierde en cada detalle de techos, columnas y bóvedas.
Santa Sofía, montaña de sabiduría a la que Constantino, Suleiman o Ataturk quisieron como la joya de su corona, pretendiendo ser inmortales, cuando la única eterna eres tú.
Serviajera

Emociona y conmueve

Por fuera, su color durazno, sus cúpulas y minaretes fascinan y enamoran; por dentro emociona y conmueve. Aya Sofya –o Santa Sofía- es el edificio más impresionante de Estambul y el más célebre. Emplazado en el corazón de Sultanhmet y a pasos de la Mezquita Azul es, también, el rincón más visitado de Estambul.
Aya Sofya fue terminada de construir nada menos que en el 537 y durante casi mil años fue el templo más importante del mundo cristiano. Luego fue transformada en mezquita, hasta que en 1935 Atatürk la convirtió en museo.
Por más que seas un eximio viajero penetrar en el templo te dejará sin habla. El impresionante techo abovedado parece perderse en el cielo. Más allá, la cúpula, apoyada en 40 nervios colosales, no parece construida por seres humanos. Todo en Aya Sofya es gigantesco e impactante, aún los enormes medallones del siglo XIX grabados con letras árabes con que se taparon mientras fuera mezquita las imágenes cristianas. Desde varios rincones del templo se pueden contemplar los magníficos mosaicos de Aya Sofya. Son del siglo IX, y forman los retratos de santos, arcángeles y de la virgen. Los más espectaculares están en la parte superior del templo. El impresionante Juicio Final data del siglo IX.
Juan Argelina

UNA JOYA DEL ARTE BIZANTINO

Una casualidad me ha llevado a escribir sobre el hermoso edificio de Santa Sofía en mi primera actividad aquí en minube. Acabo de regresar de Estambul, ciudad en la que ya estuve hace ya quince años. Recordaba muchas cosas de sus innumerables rincones, pero sobre todo es el gran monumento construido por el emperador Justiniano en el siglo VI, lo que llama poderosamente la atención por encima de cualquier otro, y mira que tiene edificios y lugares interesantísimos, tantos que los diez días que he estado se me han hecho muy pero que muy cortos.
Su silueta es inconfundible. Fue en su día la iglesia más grande jamás construida, y sus arquitectos, Artemio de Trayes e Isidoro de Mileto, se las vieron y desearon para poder elevar su enorme cúpula de casi 56 metros de altura y 33 de diámetro, para lograr un gran espacio diáfano y luminoso, que rodea a los visitantes de una atmósfera mágica, gracias a sus tonos dorados y a los vivos colores de los mármoles en muros y suelos. No voy a dar explicaciones de su construcción, porque para eso hay páginas especializadas, pero, aunque no se sepa nada sobre su historia o sobre los detalles de su arquitectura, pasear por su interior es enormemente gratificante. Cada detalle es un pozo de misterio. Sobre todo no os perdáis los grafitis ya milenarios de las balaustradas del piso superior.
Si hacéis una ruta por el Bósforo, echad un vistazo a su silueta desde el mar y apreciad los gruesos contrafuertes soportando su magnífica cúpula, y comprobad cómo todo Estambul (y toda Turquía) está repleto de mezquitas que han seguido su ejemplo arquitectónico.
Mmozamiz

La Iglesia de la Divina Sabiduría o H...

La Iglesia de la Divina Sabiduría o Hagia Sophia es la principal atracción de Estambul y una de las mezquitas más bellas y cautivadoras que he se han creado en el mundo.
Esta obra de arte bizantina se construyó entre los años 532 y 537 durante el mandato de Justiniano en la que era capital del Imperio bizantino, Constantinopla. Se trata de un edificio de una planta casi cuadrada con una cúpula central sobre pechinas que reposa sobre cuatro arcos, sostenidos a su vez por cuatro columnas. Para reforzar el edificio se crearon dos semicúpulas que hacen de contrafuerte de la cúpula central, además, los muros abiertos se encuentran protegidos por contrafuertes. En el exterior es donde ha sufrido más cambios, ya que los otomanos lo fueron enriqueciendo con minaretes, espolones y otros contrarrestos.
Esta iglesia fue utilizada por los cristianos durante casi mil años, concretamnete hasta la conquista de Constantinopla por los turcos en 1453, momento en el que fue convertida en mezquita. La Iglesia de la Divina Sabiduría también se utilizó como refugio por los habitantes de estambul cuando se atacó la ciudad. Por último, en 1935, fue convertida en museo, aunque todavía son muchas las personas que entran en el edificio para orar.
Se encuentra en la parte vieja de Estambul, en frente de la Mezquita Azul, concretamnete se encuentra separada de ésta por unos jardines preciosos por los que da gusto pasear.
Cuando fui la primera vez a Estambul tuve la mala suerte de coincidir con unas obras de rehabilitación que se estaban realizando en el interior, así que no pude apreciar la enorme belleza de la mezquita. En un viaje posterior, por fín pude ver el edificio en todo su esplendor la verdad es que sorprende, sobre todo, por los hermosos mosaicos bizantinos que tiene y que hacen que parezca que está construída con oro.
Lamaga

Representaciones caligráficas

Cualquiera que haya estado en la gran Santa Sofía, la haya visto en fotos o haya oído hablar de ella sabrá qué son estos enormes medallones, tan propio de esta "iglesia-templo-mezquita" universalmente conocida.

Los enormes medallones, en oro y negro, fueron construídos en el siglo XIX. En doradas letras árabes se grabaron los nombres de Dios (Alá), Mahoma y los califas de la época. Hoy toda Turquía esta llena de estas representaciones caligráficas tan bellas, que en una grafía condensan el poder de Dios, pero sin lugar a dudas las más bellas y conocidas son las de Sofía.

Curiosidad...o inquietud: hay que fijarse en las finas cadenas que sujetan estas enormes estructuras... Y invocar a Dios (o a Alá) para que él mismo o Mahoma no decidan descender a la tierra de los humildes fieles y turistas... (Que no se nos caigan encima, vaya)

Justo entrando por la majestuosa puerta imperial de Santa Sofía, a nuestra izquierda encontraremos la popular "columna que llora". Revestida de una muy, muy desgastada cubierta de cobre, un agujero la atraviesa (nadie sabe si se hizo con el paso del tiempo o en un inició ya estuvo así). Cuenta la leyenda que se trata de la columna de san Gregorio y que si uno mete el dedo en ese agujero y sale mojado, todas las enfermedades se sanarán. Cabe de decir que a mí me salió el dedo bastante húmedo, pero nunca sabré si por la cantidad de gente que hace lo mismo (y su foto correspondiente) o si a partir de ahora sólo daré beneficios a la Seguridad Social. (Ni siquiera un catarro, para faltar un día a trabajar?)

;)

Si hay algo destacable y único en Santa Sofía son sus mosaicos. En este edificio podemos contemplar casi sin dudarlo los mejores mosaicos del periodo bizantino, los que sirvieron de modelo y referencia para todo el arte ortodoxo posterior.

A la entrada de Santa Sofía hay que levantar la vista para ver el que es quizás el mosaico bizantino más famoso del mundo: el Cristo pantocrátor, que está encima de la puerta principal.

Pero además, en la segunda planta podemos disfrutar de una interesante colección de fotos y mosaicos en muy buen estado, tan famosos como la Virgen y el Niño, el famoso retrato de la emperatriz Zoe (la de los tres maridos... iba cambiando la cara de su acompañante a medida que iban muriéndose). Hay que destacar el conjunto en el que aparece el emperador Juan, con la Virgen y su esposa Irene... Habría muchos más que destacar... Un paraíso para los amantes del arte, y para que no lo son tanto. Su belleza , composición, el brillo de las teselas de colores... no pueden dejar indiferente a nadie.

El exterior de Santa Sofía es de una monumentalidad asombrosa pero en este edificio ocurre lo contrario que en la Mezquita Azul. Si en la mezquita el exterior es lo más espectacular, en Santa Sofía el interior es mil veces más hermoso que su fachada. Pero esto no quita que impresione su increíble buen estado de conservación (estamos hablando de una iglesia del siglo VI, de la época del bizantino empereador Justiniano). Su gran sobriedad externa contrasta sobremanera con la típica gran iglesia cristiana occidental y nos recuerda más bien a una mezquita clásica, donde es el interior lo más importante (la Mezquita Azul sería de ésto que acabo de decir el perfecto anti-ejemplo...).

Yo tuve la suerte de alojarme frente a los muros del edificio, en la zona de Sultanahmet que domina sin rival el resto de la ciudad y tengo un recuerdo increíble de pasar por la noche a su lado estando vacía, medio iluminada y regresar a su lado a mediodía con una lata de "sharma" de comida, invadida por cientos de turistas... Muchas caras tiene la que fue considerada durante mil años la más importante iglesia de la cristiandad.

Dice la leyenda que, hace 1500 años, cuando el emperador Justiniano entró por primera vez en su creación exclamó: \\\\\\"Alabado sea Dios por haberme considerado digno de tal obra. ¡Oh Salomón, te he superado!\\\\\\". Sea o no cierto, cuando hoy en día entras en Santa Sofía entiende el porqué de esta leyenda. No creo que haya muchas creaciones humanas que provoquen tanta conmoción como Santa Sofía. Su belleza es tal que ni las obras ni los andamios de su interior la empañan lo más mínimo. Durante mil años fue considerada la iglesia más hermosa y la más grande de la cristiandad, hasta que fue convertida en mezquita en el siglo XV. Hoy en día es museo y no se adscribe a ningún credo religioso o quizás a todos a la vez. Si hay un lugar que sea compendio de las religiones y las culturas de Europa y Oriente Próximo es Santa Sofía. Musulmanes y cristianos han dejado sus oraciones adheridas en estos muros llenos de mosaicos dorados y de medallones con el nombre de Alá. Nada desentona en este lugar mágico que para mí es el mejor monumento a la religiosidad del hombre.

La entrada es algo cara pero es un lugar imprescindible en Estambul, es mejor acudir temprano, antes de las once, para evitar las aglomeraciones y poder disfrutar del silencio mientras nos quedamos boquiabiertos (yo estuve así como unas tres horas). Todo lo que se diga es poco.
Melitha Blasco

Lo vas a disfrutar como yo.

La Iglesia de Santa Sofia, la Divina Sabiduría o Hagia Sophia (en griego), es la obra más sublime del arte bizantino. Construida en los años 532 al 537, en la otrora Constantinopla, capital del imperio Bizantino, hoy Estambul.
Fue durante casi mil años iglesia católica, hasta que los turcos conquistaron Constantinopla en el año 1453, allí la convirtieron en Mezquita y le agregaron cuatro minaretes al proyecto original.
En 1935 fue convertida en Museo.
En su interior podrás admirar bellos mosaicos bizantinos, columnas altísimas como veras en las fotos, en comparación con el hombre, asimismo como bellísimos jarrones de alabastro de inmensa factura.
Aun hoy día, aunque los turcos la redecoraron, se pueden ver pinturas de los primeros signos del cristianismo: El pez y luego la cruz, que asoma detrás de las pinturas con la que fue redecorada.
Está separada de la Mezquita Azul por apenas unas tres cuadras, en las que encontrarás jardines con muy cuidadas flores y fuentes.
El espectáculo de los dos enormes edificios es IMPRESIONANTE.
Seguramente lo vas a disfrutar como yo.
Macmuseo

La Santa Sofía de nuestra cultura.

La contemplación de los distintos rincones de esta impresionante muestra histórica es una experiencia inolvidable.
Un espacio por el que han pasado tantas civilizaciones y que cada una ha dejado su impronta en algunos de los apartados de su estructura.
Si bien parecería a primera vista que su conservación no es muy esmerada, hay que contemplar esta magna obra desde la perspectiva de su antigüedad.
Todo en ella es grandioso. Un conocimiento imborrable.
2 Pekes Viajeros

Sin palabras

Así nos quedamos cuando vimos Hagia Sofía. Teníamos muchas ganas de verla y para nada defrauda. Su inmensidad, sus mosaicos y sobre todo su historia, la convierten en un lugar único.

Solo dar un par de consejos: no la comparéis con ninguna mezquita y si podéis, esperar a que terminen las obras para poder contemplarla en su máximo esplendor.
Archy

Maravilla del mundo

Hace 18 años que empezó su restauracion y la llenaron de andamios y por fin ya se la puede ver en todo su esplendor.El emperador Justiniano dijo al verla "Salomon te he superado" y tenia toda la razón.Situada enfrente de otro magnifico monumento la Mezquita Azul, es imponente su visión.Tuve la suerte de verla nevando (increible vision) y con la puesta de sol (mas increíble aun).Si es bella por fuera lo es mas por dentro,algo único e irrepletible,recomiendo verla aunque solo sea una vez en la vida.
Daniel García

De las construcciones más espectaculares

Una de las construcciones más espectaculares del mundo, situada en la parte Europea de Estambul.

La magnifica iglesia de Santa Sofía se encuentra enfrentada a la Mezquita Azul, que se levanta al otro lado de unos magníficos jardines como réplica de su homónima mayor.

Es una pena que esta magnifica construcción no se encuentre en el estado de conservación que se merece, debido al escaso mantenimiento por parte del pueblo turco. Pero a pesar de su evidente deterioro, no deja de impresionarnos a todos al llegar a su interiro y poder admirar su enorme bóveda que se mantiene casi por arte de magia sin ningún pilar que la sostenga.

Toda una maravilla de la construcción para la época en la que fue construida (año 537 d.c.) cuando no existían los medios arquitectónicos actuales.
Rasjos

Una noche de invierno, recién llegado...

Una noche de invierno, recién llegados a esa gran ciudad, nos animamos a pasear por la calle diyan yolu, que da acceso a las grandes obras arquitectónicas de Estambul.
Aunque fuera de noche, el ambiente de éstas nos hizo salir a ver la.

Despues de observar varios monumentos contemplamos la gran silueta de la Mezquita Azul, preciosa con sus seis minaretes iluminados, algo espectacular.
Siguiendo la calle abajo, podemos encontrar un estanque, algo que a la luz del día pasaría desapercibido pero que en la noche deslumbra con bonitas imagenes reflejadas. Son las de dos magníficas obras, Santa Sofía por un lado y la Mezquita Azul por otro. Dos imagenes increibles en un pequeño parque que de noche trasmite la esencia de las culturas que pasaron por allí.
Wtfdani

La eterna maravilla

Impresionante mezquita... Una pena que no la hayan nombrado una de las maravillas de la humanidad, por que se lo merece... Aquí añado mis fotos a ver que os parecen...
Un dato importante es que fue construida en 5 años!! Y hoy en día tardan 8 para un edificio mal hecho! :P

Si te gusto este rincón y quieres seguir viajando por Turquía busca en mi perfil más rincones para hacer tu ruta!

Y si tienes alguna pregunta, realizamela. Te la responderé con mucho gusto.

UN SALUDO DESDE MINUBE!
Rocio Sanchez De Rus

Es la más popular

Por fuera es una preciosidad al igual que por dentro aunque la mitad está siendo restaurada debido al estado de deterioro en el que se encuentra. No hay que irse sin meter el dedo en su famosa columna de cobre y pedir un deseo. Dicen que si sacas el dedo mojado se te cumple (más que mojado está tan frío que da esa sensación)
Callejeros Viajeros

La más famosa

Santa Sofía es uno de los rincones más famosos de todo Estambul. Se construyó en el siglo V después de Cristo y tardaron 5 años en construirla unas 10.000 personas. En su momento fue una iglesia pero cuando los otomanos entraron la convirtieron en mezquita, por eso combina elementos cristianos y musulmanes.

La entrada cuesta 20 liras (unos 8€). También se puede contratar un guía por 100 o una audioguía por 10 liras (4€ al cambio más o menos).
Jesús Rico Martínez

La magia pervive

Era mi segunda visita a Santa Sofía y las sensaciones vividas durante la primera vez se volvieron a repetir al vislumbrar este milenario edificio desde la lejanía. Una vez en su interior la magnificencia humana volví a sentirla en cada rincón de este edificio.

Es un edificio indispensable en un viaje a Turquía y su entorno es magnífico (Mezquita Azul, Cisterna de Yerebatán, Hipódromo, Palacio Topkapi...)
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