El norte de Angola posee una riqueza paisajísitica impresionante y, si hay algo que destaca sobre todo lo demás, son sus increíbles playas. Hay cientos de playas con una arena increíble y de unas dimensiones colosales, muchas se encuentran junto a los pueblos, pero hay otras que adquieren más belleza todavía porque se encuentran escondidas entre una naturaleza salvaje que está repleta de colorido y de vegetación. Para poder llegar hasta estas playas hay que caminar bastante entre los arbustos y los árboles, muchas veces ni siquiera hay un camino señalizado, así que no es fácil localizarlas, eso sí, cuando llegas te quedas todalmente alucinado por la belleza que poseen y te das cuenta de que todos los esfuerzos realizados para llegar merecen la pena.
Se trata de playa vacías, en las que es complicado encontrar a alguien y en donde hay una arena finísima y unas aguas cristalinas preciosas. Además, suelen estár rodeadas de palmeras, así que la imagen no puede ser más idílica, te hacen olvidar toda la pobreza que te has acostumbrado a ver en los pueblecitos de África.
Y, como no podía ser de otra manera, las puestas de sol en estos parajes son indescriptibles, no tienen palabras. Además, la ventaja es que te puedes quedar a dormir en ellas con una tienda de campaña porque nadie te va a molestar. No se puede pedir más.