El Palacio de Bellas Artes, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, es la máxima casa de cultura del país, considerado el teatro lírico mas relevante de México, y el centro más importante dedicado a las bellas artes en todas sus manifestaciones. La Unesco lo declaró monumento artístico en 1987 y verlo es relamente impactante, por la majestuosidad de su construcción y el tamaño de la misma.
Foro máximo del arte y la cultura en México, el Palacio de Bellas Artes sorprende a propios y extraños por la fastuosidad de su arquitectura en la que se integran de manera armónica y elegante dos estilos, el Art Nouveau en su exterior con el Art Deco en el interior. En este magnífico edificio se llevan a cabo un gran número de actividades artísticas y culturales que van desde exposiciones de pintura, escultura y arquitectura hasta sus famosas presentaciones de ópera y música de concierto sin dejar al lado el ballet clásico y el ballet folklórico. Pues cuenta con una area que antiguamente se planeo fuera este lugar un Teatro solamente.
Algo importante de este recinto, son los murales realizados por artistas mexicanos como José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Jorge González Camarena, David Alfaros Siqueiros o Diego Rivera, dichos murales son un interesante legado del trabajo que realizaron durante su vida, los murales son de carácter social y algunos hacen fuertes criticas. Visitar el Palacio de Bellas Artes y conocer estas obras plasmadas en los muros, es una lección viva de historia del arte mexicano.
La colección permanente del Museo de Bellas Artes se encuentra abierta de martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs. La entrada es libre a profesores, estudiantes y personas afiliadas al INAPAM con credencial. Para el resto del público tiene un costo aprox de $35 pesos mexicanos. También puedes encontrar una cafetería y una tienda de libros con interesantes tomos sobre el arte mexicano, así como de artistas, diseñadores o arquitectos de otros países, además te ofrecen buenos recuerdos y fotografías que valen mucho la pena coleccionar.
Visitar bellas artes, es una sorpresa y un deleite, porque siempre hay nuevas muestras artísticas y el lugar es fantástico, sobre todo los murales.