En busca de Nessie
Fort Augustus es el puerto más al sur del Lago Ness, por lo que se ha convertido en parada obligatoria para todos los viajeros que llegan desde las Lowlands. Este pequeño pueblo vive única y exclusivamente para el lago, ¡qué bien les ha venido la leyenda! Tienen un pequeño embarcadero desde donde se realizan cruceros por el lago, un museo, cafeterías, restaurantes y la típica tienda de souvenirs.
Lo realmente impresionante, dejando mitos a un lado, es la belleza del paisaje en un lugar con unas condiciones climatológicas tan extremas. Lo visité en junio y aunque lucía un sol de justicia, el viento era tan helado que acababas congelado. Incluso el agua, que es turbia por la cantidad de turba del lecho, estaba mucho más caliente.
Fué nuestro primer contacto con el...
Fué nuestro primer contacto con el supernombrado Lago Ness y precisamente no fuinos buscando a Nessy.
Este lago es el segundo en extensión de Escocia con 56,4 Km2, pero el primero en cuanto a volumen de agua se refiere ya que su profundidad alcanza los 226 metros.
Era una mañana de perros, hacia bastante frío y una fina lluvia nos azotaba la cara. Lo impresionante del caso es que un joven vestido al más puro estilo escocés emplazado encima de una pequeña piedra estaba tocando la gaita aguantando impretérito el temporal. Como auténtico giris paramos el coche y nos hicimos una fotografía con el.
Continuamos nuestro camino hasta el punto más turístico del lago, donde se encuentran los chiringuitos y se embarca para hacer una pequeña excursión por sus aguas. Preguntando nos enteramos que había una persona que tenía una pequeña embarcación para este tipo de excursiones y que precisamente hablaba español. Tuvimos que esperar cerca de media hora a que volviera, pero mereció la pena.
Una vez a bordo de la pequeña embarcación junto con un matrimonio inglés y sus dos hijos, el hombre nos comentó que si hablaba español era porque había estado siete años trabajando en Argentina y otros tantos en la zona de Torrevieja. Desde entonces casi todas las explicaciones o comentarios que hacía eran en nuestro idioma, dejando a un lado a los ingleses. Como buen escocés a estos últimos les llamaba de todo menos bonitos.
Las aguas del lago son de un negro intenso, no se ve más allá de unos centímetros debajo de la superficie del agua, menos mal que como llevaba un sonar nos íbamos enterando de la profundidad que tenian las aguas en cada momento.
El viaje fué corto pero intenso. Verdaderamente merece la pena realizarlo.
GUARDADO EN
-
Una vuelta por Escocia por Luis Sánchez Martín y más
-
Sitios encantados por minube
-
Escocia, viaje alucinante por Violeta Dötsch y más