La Loire es el río más largo de Francia, sale de la región de Auvergne, pero se conoce más por la región de los castillos, alrededor de Orléans, Tours y Blois, una región inscrita al patrimonio mundial de la UNESCO.
Alrededor del precioso río, los reyes y duques de Francia construyeron en la época del renacimiento los más finos palacios y castillos del país.
Para descubrir la Loire, lo mejor si tienes tiempo es alquilarte una bicicleta. Los trenes te llevarán de ciudad en ciudad, y para ir por los castillos y las riberas del río, tendrás la bici.
Los castillos pequeños se agruparon, ofreciendo paquetes para poder visitar varios de ellos a buen precio. Los grandes, como Chenonceaux o Chambord, te cobran alrededor de 10 euros cada uno.
A estas alturas, también se puede navegar en el río, que recorre más de 1000 kilómetros del país, pasando por ciudades históricas como Nevers, Nantes...
A parte de los castillos, las riberas de la Loire también se usan para cultivar vid, y los vinos de la región, en su mayoría blancos, tienen buena fama, así como los quesos!