Al sur de Petra, cerca ya del Mar Rojo, se extiende el desierto de Wadi Rum, sin duda, uno de los mas bellos del mundo. Sus doradas arenas y moldeadas montañas rojas han sido escenario de las aventuras de personajes como Lawrence de Arabia y de multiples películas de Hollywood. La única forma de explorar este bello lugar es en un vehiculo 4x4, conducido por algún guía beduino. La incomodidad del viaje (calor, moscas, etc) bien merece la pena por contemplar sus fantásticas vistas.
Saludos...---
Más de 250 kilometros de desierto tuvimos que recorrer desde el Mar muerto hasta llegar a Petra, de regreso, cuando decidimos visitar el Desierto Rojo, no imaginaba que pudiera haber tanta diferencia de color entre los pedregales y dunas que habíamos dejado atrás y lo que nos encontramos al llegar a nuestro destino. Es un lugar con un encanto muy especial, los beduinos que nos atendieron muy comunicativos todos y los rincones que pudimos visitar sin duda nos dejaron huella. Me chocó que un guía (para turistas españoles), nos preguntara a qué excursión pertenecíamos.
Cuando le dijimos que habíamos llegado hasta allí en autocaravana se extraño mucho y afirmó que en 25 años, era aquella la primera vez que veía que dos matrimonios llegaran hasta allí por su cuenta. El viaje, por insólito que parezca no pudo ser mejor, ni en Turquia, ni en Siria (con excepcion en este caso de la frontera, muy burocratizada policialmente hablando, te roban cada vez que la cruzas unas 1500 liras, una miseria en realidad) ni en Jordania tuvimos el menor problema y es un viaje que repetiría encantado. Os animo a ello.
Estuvimos tres días en Wadi Rum. Allí subimos al monte más alto de Jordania, Jebel Um-Adami, desde dónde se veía todo el desierto del Rum. Además trepamos hasta dos puentes de roca. Fuimos con un guía beduino y nos alojamos en un campamento en el desierto. La experiencia es muy recomendable. El desierto es impresionaste por su mezcla de arena y montañas. Y si además te gusta trepar o escalar, ¡¡no debes perdértelo!!
Una de las razones por las que no debes dejar de visitar Jordania es el desierto de Wadi Rum. No es un desierto cualquiera y, seguramente, su especialidad se debe al color rojo de su arena y a las enormes montañas que lo rodea. Ciertamente, me recordaba bastante al Cañón del Colorado.
Lo habitual por allí es alquilar un 4x4 y que los beduínos te lleven a dar una vuelta por el desierto. Merece la pena absolutamente hacerlo. Hay varios recorridos que dependen del tiempo. Entre 30 y 50 euros. Otra opción es dormir allí, pero suele ser un espectáculo demasiado orientado al turista y menos atractivo.
Lo que sin duda merece la pena es quedarse hasta el atardecer. Porque la puesta de sol en el desierto es un acontecimiento único. Dura sólo un rato, pero el cambio de la luz, su reflejo en las paredes rojizas, en la arena del desierto...
Uno de los lugares imprescindibles de Jordania y que, por sí solo, ya vale el viaje.
Cristinaduart
dijo:
Es un lugar donde poder hacerte pequeñito dentro de la inmensidad y contemplar el mundo desde abajo, evocando aquellos años en los que lo hacías despreocupada e inocentemente. Si tienes oportunidad de contemplar la puesta de sol serás capaz de devolver a tus sentidos toda capacidad de recogida de experiencias.