Este barranco se encuentra en el sudeste de la isla de Gran Canaria y penetra desde la ciudad de Aguimes en dirección al centro de la isla. Es uno de los más significativos de la isla, porque allí se hallan numerosas grutas de los guanches que durante siglos protegieron a hombres y cabras. Vale la pena perderse por los senderos en las laderas del barranco y entrar en algunas de las cuevas para ver cómo vivía la gente en el pasado.