Un increíble mirador
Desde un precioso mirador situado en el monte Urgull nos topamos con las impresionantes vistas a la Bahía de la Concha.
En lugares como este, sólo te queda sentarte en un banco, dejar pasar el tiempo y deleitarte con unas imágenes que quedarán grabadas en tu retina durante mucho tiempo.
El mirador es un lugar especial, repleto de naturaleza y de fácil acceso. Es verano, y aquí arriba se respira un ambiente vacacional, fresco, casi sesteante. Una mezcla de meláncolia y romanticismo invade los sentidos.
Después de degustar un sinfín de tapas por los animados "garitos" de la parte vieja, llegar a este rincón es un regalo. La mente se evade, el corazón se acelera. He echado de menos mi bloc y mis làpices de colores para poder dibujar tanta belleza, tanta gama de color. En compensación, me dejo mimar por una extraña sensación de embriagadez. Bahías tan bonitas como esta producen un estado mental de relax.
Bella, muy bella esta bahía.
Desde el Palacio de Miramar, mirando a La Bahía
Las sensaciones son imposibles de explicar con palabras. Qué belleza, que paisaje, la playa, el mar, la isla, el monte Igueldo, el monte Urgull...
Hay que estar allí para saber de lo que estoy hablando. Una sensación de libertad como nunca antes había experimentado.
Unas vistas preciosas
No hay duda de que la ciudad de Donosti en Gipuzkoa no deja indiferente a nadie. Al viajero que llega a la ciudad le podrá disgustar, le podrá gustar pero nunca dejarle indiferente.
Es una ciudad distinta, ya desde su Alcalde (Odon Elorza que ya forma parte de la misma) como sus jardines, su bahía, sus playas, el castillo en el monte Urgull con el Sagrado Corazón encima etc.. Todo ello forma un conjunto que te dice que la ciudad no es igual a otras, tiene algo que la hace distinta y lo digo yo que he recorrido muchas, aunque no las suficientes.
Llevo varios años queriendo ir a sacar un reportaje fotográfico de esta ciudad y nunca lo había hecho por muchos motivos. El caso es que el jueves me fui para Donosti cámara en ristre y dispuesto a realizar varios km andando (la verdad es que no se como mi sufrida mujer me aguanta)
Lo primero que me llamo la atención son la cantidad de aparcamientos subterráneos que hay, vi muchos y bastantes mas en construcción, creo que esa asignatura pendiente la tiene Bilbao, aunque todo hay que decir, que a Donosti le falta el metro para ser una ciudad cosmopolita de verdad. De todas formas estos aparcamientos no tienen nada de baratos, 20€ por 10 horas es una bonita cifra mas la comida y los gastos del Igueldo y autobús, sale caro el día.
Empezamos por el Kursaal, la verdad es que este edifico no me dice nada, pero la playa de al lado es bonita, saque un par de fotos, compramos el pin y la cucharilla de la ciudad en una tienda del Kursaal, donde una amable señora nos puso en antecedentes de lo que había para ver y comenzamos el paseo.
Después del Kursal la Basílica de Santa María del Coro de estilo Barroco del siglo XVIII, paseo por delante del playa de la Concha0 cerrado por obras y preguntar para la subida al monte Urgull donde había visto un mirador concretamente el del baluarte, coronado por una Ikurriña.
Después de las explicaciones de una pareja que subía al mismo sitio ya que esta casi todo cerrado por las obras, comenzamos la ascensión, primera parada el mirador, encima del paseo nuevo en obras, unas palabras con los trabajadores y ,me dejaron sacar unas fotos del Kursaal y la playa de Zurriola.
Continuamos la ascensión y llegamos al playa de la Concha1 con una impresionante escultura del Sagrado Corazón encima, nueva sesión de fotografías con una panorámica de todo Donosti, desde la playa de la Zurriola hasta el Igueldo, (esta foto estará en mi directorio de Picasa, espaciofotografico junto con otras de distintos sitios).
Bajada del castillo, fotos del puerto y la Concha y camino del funicular del Igueldo, subida al parque de atracciones y contemplación de unas vistas preciosas desde la torre del antiguo faro del siglo XVII, hoy mirador y un lugar estratégico para mis fotos.
Después de las fotos en la torre bajada en el Funicular y un estupendo paseo por la playa de Ondarreta hasta el Peine de los Vientos, esculturas de Eduardo Chillida enclavadas en las rocas del acantilado, viendo pasar las olas y los turistas a su alrededor como si para ellas el mundo fuera parte de si mismas y no al revés.
Vuelta atrás por el paseo de Ondarreta y continuación por el paseo de la playa de la Concha, hasta los jardines de Alderdi Eder, delante del Ayuntamiento, edificio este de una gran Belleza por lo menos para mi que soy un amante de la piedra y la madera en la construcción.
Después de la cervecita en la calle Ijentea visita a la Catedral del Buen Pastor con un bonito edifico de una torre, después de sacar unas fotos a la iglesia, me fui a un puente sobre el río Urumea que me encanto cuando lo vi al pasar, el puente de María Cristina. Puente este, diseñado por Ribera y Zapata y realizado por el arquitecto e ingeniero municipal en 1905. En este puente me llamo mucho la atención los cuatro obeliscos ubicados en sus extremos, copia de los del puente Alejandro III de París. Aunque no es lo único que gusta en el.
Bueno no os canso mas, he escrito mucho para mi costumbre y eso os tiene que decir mucho de lo mucho que me gusta esta ciudad, ver las fotos y espero que os gusten, uno solo hace lo que sabe, que no es mucho.
Panoramica de Donosti
Poco nuevo se puede decir de una de las bahías urbanas...
Poco nuevo se puede decir de una de las bahías urbanas más bellas del mundo... La Bahía de la Concha es una maravilla que se conserva intacta en el seno de la ciudad de San Sebastián, es un sitio de obligada visita tanto para el turista como para el indígena.
En la bahía de La Concha hay dos playas, La Concha y...
En la bahía de La Concha hay dos playas, La Concha y Ondarreta, ambas son preciosas, se ve la Isla de Santa Clara, Buen tiempo, aguas tranquilas, arena fina... Vamos, son unas playas estupendas para veranear y estan en una ciudad muy bonita.
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