El Hipódromo fue el centro de la vida del Bizancio durante más de 1.200 años, y del Imperio Otomano durante 400 años más. Fue también escenario de dramás polÃticos muy sangrientos: un emperador bizantino podÃa perder el trono como resultado de una carrera desfavorable.
Además de toda esta turbulenta historia, encontramos en el Hipódromo alguno de los monumentos más emblemáticos y antiguos de la ciudad. Este lugar fue embellecido con el paso del tiempo, adornado con estatuas de rincones muy lejanos, de las cuales sólo quedan un puñado de ellas. Uno de los expolios más agresivos fue el llevado a cabo por la Santa Cruzada cristiana que arrasó Cosntantinopla en el siglo XIII.
Ahora, el Hipódromo es un lugar de encuentro de turistas y de turcos. Éstos últimos suelen acercarse a este lugar los fines de semana a pasar la tarde o a tomar algo en uno de los puestos. Resulta un sitio muy agradable para pasear y descansar un rato contemplando al caer la tarde las bellas columnas que la adornan.