Justo después del Gran Palacio se encuentra este otro recinto que tampoco tiene mucho que envidiar. En su interior, además, se encuentra la enorme imagen del Buda recostado, cuyo templo fue erigido sólo para poder proteger esta enorme estatua dorada. Tienes que pasar por allí que te pillará de paso y también te permitirá tomar unas instantáneas maravillosas. Además, es un templo budista que transmite mucha paz al visitante y perderse un rato por sus calles es toda una experiencia.