En el sur de China hacer un crucero por el Río Li es obligado: el agua no es nada profunda, sin corrientes, y los márgenes del río son un espectáculo natural de formaciones calizas a modo de montañas picudas redondeadas. Es frecuente ver la pesca con cormorán: los pescadores propietarios de cormoranes les atan un cordel al cuello y así impiden que el animal trague lo pescado, obteniendo las capturas. El río está lleno de embarcaciones (mejor hacer el crucero en las balsas de madera a motor locales, que en los barcos turísticos que, además, son más caros), y salir en vez desde Guilin, desde Yangshuo pueblo tradicional con cantidad de puestos de artesanía, y nada turístico.