Bueno, indignación sería la palabra de lo que siento por la atención y servicio prestado en este Restaurante.
El pasado 27 de diciembre de 2009 nos dirigimos desde Granada dos parejas con 2 hijos pequeños cada una a comer en este Restaurante. Llegamos a las 14:50 horas y nos dijeron que no tenían mesa hasta una hora, cosa que nos pareció normal dadas las fechas. A los 10 minutos una encargada en tono cómplice nos informa que nos diéramos una vuelta y que pasáramos a las 16,00 horas como si nos hubiera adelantado la hora...Si se fijan nos dijo lo mismo.
Bueno con la desagradable espera de 1:15 minutos, nos comunicaban que ya se estaban levantando que nos tocaba pronto......., de repente un camarero nos informa que ya tenía preparada la mesa para ocho en el comedor superior invitandonos a subir...... Pues bien....Subimos y con una altura de 1.80 cms sobre el suelo anduvimos "agachados" para no darnos en la cabeza hasta poder sentarnos.... Una vez sentados... La encargada sube como una "energumena" sin edcuación alguna nos exige levantarnos diciéndonos que esa mesa estaba reservada para otros que por cierto llegaron 15 minutos después de nosotros recomendados por alguien conocidos de la encargada.