Fez y su medina
Fez es una de las cuatro llamadas ciudades imperiales junto a Meknes, Marrakech y Rabat, tiene una de las medinas más laberínticas de Marruecos y es su capital espiritual y cultural. Personalmente, creo que lo mejor es alojarte dentro dentro de la medina o en sus inmediaciones y disfrutar y poder vivir más profundamente la ciudad. La otra opción es quedarse en la zona nueva, la ville nouvelle, donde se encuentra también la estación de trenes de la ciudad.Fez El Bali y Fez El Jedid, Fez la antigua y Fez la Nueva. Puedes pasar varios días en Fez y seguir perdiéndote dentro de su medina, pero fuera de ser frustante más bien resulta todo lo contrario, el poder disfrutar de pequeñas calles que de otra manera no hubieses descubierto, aunque si tomas como referencia sus dos arterias principales, Talaa Kebira y Talaa Seghira, tendrás buena parte del camino hecho. Animada por la noche, puedes cenar en uno de sus muchos restaurantes, a la entrada de la puerta verde, ya que a la medina puedes acceder desde esta entrada principal o desde la otra que es la puerta azul. Azul y verde los colores de Fez y del Islam. Bab Ftouh o Bab Boujloud, las murallas de puertas monumentales, decoradas con loza azul y verde. Por la mañana temprano puedes visitar el barrio de los tintoreros, realmente espectacular, aunque el olor es insoportable, puedes subir a una de las terrazas dentro de la medina y asomarte a los balcones de algunas de las tiendas que te permiten hacer fotos o bien, bordear el río y vivir en primera persona, como hicimos nosotros, todo el proceso del tinte de la piel, aunque os digo que yo que no soy escrupulosa lo pasé realmente mal con los olores que allí había. Ves a estos hombre metidos dentro de los bidones donde tiñen las pieles sin ninguna protección, de ahí que tengan que jubilarse a una edad muy temprana, debido a la inhalación de los productos tóxicos con los que cada día conviven.