Durante un viaje largo, el itinerario se está cambiando constantemente. Uno se entera de lugares que no ha considerado, descarta otros que parecían ser paradas seguras. Y la improvisación puede llegar al nivel que nos ocurrió en Satun donde entramos en una agencia para comprar los billetes de barco a la isla de Langkawi en Malasia y salimos con billetes comprados a Koh Lipe, una isla tailandesa. La chica de la agencia no nos ha dicho nada que no sabíamos de Koh Lipe, lo único que hizo fue darnos un buen precio cuando preguntamos por Koh Lipe y simplemente se nos vino a los dos la misma sensación de tener ganas de ir a esta isla antes de dejar Tailandia. Nos miramos y dijimos, vale Langkawi puede esperar, vamos a Koh Lipe!
Pronto por la mañana ya estábamos en un minivan hacia Pak Barra, el muelle de donde salen los barcos a Koh Lipe. Temporada de lluvias - otra vez nos tocó un buen día de lluvia el día que viajamos, pero por suerte al llegar a la isla paró de llover, así pudimos subirnos al barco de popa larga que nos llevó a la playa desde el barco grande (en Koh Lipe no hay muelle). En el barco casi no había turistas blancos, estaba lleno de turistas locales y chinos. Por suerte toda esta gente iba a sus resorts caros (de que la mayoría apenas sale durante su estancia en la isla) y los bungalows baratos estaban medio vacíos. Sin esfuerzo encontramos un bungalow guapo en la playa (tampoco en primera fila de mar), el dueño, Roberto de Barcelona, nos hizo un buen precio.