Bahar Dar
Experiencias de los viajeros en Tis Isat
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Alfonso Navarro Táppero

Por fin llegamos a un punto del camin...

Por fin llegamos a un punto del camino desde el cual divisamos entre perplejos y entusiasmados el primer gran salto que el río Abay realiza en su curso, en un largo peregrinaje que le conducirá durante cientos de kilómetros hacia el encuentro en la ciudad sudanesa de Jartum con su hermano el Nilo Blanco y finalmente a su desembocadura en el Mediterráneo

Las cataratas de Tis Isat constituyen un espectáculo impresionante (venido a menos en los últimos tiempos debido a la construcción de una central eléctrica que desvía gran parte del cauce del río).

Desde nuestra privilegiada atalaya no nos cansamos de contemplar el salto al vacío que realiza el Abay, una caida de 45 metros de altura en un frente de unos 400 metros. El río ruge, su estruendo quiebra el silencio de estos parajes , su fuerza provoca que el vapor del agua se eleve hacia el cielo etíope formando una fina cortina de humo que no hace sino refrendar el acierto de los que en su día bautizaron a estas cataratas (recordemos que en amárico Tis Isat quiere decir Humo sin fuego o Agua humeante – depende del traductor-)

Me gustaría acabar esta descripción con una reivindicación de la figura de Pedro Paez, un sacerdote español que en el año 1618 tuvo la fortuna y el honor de alcanzar lo que no habían logrado ni griegos ni romanos, esto es las fuentes del Nilo Azul.

Las hazañas de este increíble personaje son relatadas con su maestría habitual por el escritor y viajero Javier Reverte en su excepcional libro Dios el diablo y la aventura. Un libro de lectura obligada para todos aquellos amantes de la aventura y sobre todo para todos aquellos que queráis aprender un poquito más sobre Etiopía y ese gran héroe anónimo llamado Pedro Páez Jaramillo.

El descubridor “oficial” de las fuentes del Nilo es el escocés James Bruce aunque, paradojas de la vida, arribó a este paraje 152 años después que lo hiciese el misionero español.
Mmozamiz

A 32 km de Bahar Dar se encuentra Tis...

A 32 km de Bahar Dar se encuentra Tis Isat, que es el lugar donde nace el Nilo Azul. Con 400 m de ancho y 45 de caída vertical, es uno de los saltos de agua más espectaculares del mundo. La zona se encuentra rodeada de una exuberante vegetación y la cascada es tan grande que se puede contemplar desde un kilómetro de distancia. Lo que se ve concretamente es una enorme humareda blanca generada por el vapor de agua que rebota contra el suelo.
Si se sigue el curso de el río se pueden encontrar unos paisajes increíbles que se quedan grabados en la retina para toda la vida. Para contemplarlos se puede ir por la única carretera que hay en la zona. En poco tiempo nos vamos a encontrar con unos desniveles increíbles, pasas de los 1.000 metros a casi 4.000 en cuestión de minutos, y se pueden contemplar unos cambios paisajísticos brutales.
La carretera como os podéis imaginar es una auténtica tortura, se trata de una carretera sin aslfatar que posee unos acantilados y unos pasos increíblemente estrechos, En la parte baja del cañón hay que atravesar el Nilo Azul y hay que hacerlo a través de un puente por el que sólo puede pasar un vehículo.
Es una de las zonas más bellas de Etiopía y es imprescindible para todos aquellos que visiten el país.
Archy

Un Espectaculo Increible

Ante todo tengo que dar las gracias Otm Tm (Olga) y Anytime Anywhere tours por este viaje maravilloso, único e irrepetible.Cuando desde el lago Tana nos llevaron a este sitio, literalmente me quede con la boca abierta ante lo que estaban viendo mis ojos, las Cataratas del Nilo Azul.
Fue todo un espectáculo ese paisaje de cascadas, ruido y vapor de agua, rodeados de un verdor alucinante, con arco iris incluido y poder comprobar que bonito es este mundo,gracias Olga por enseñarme este lugar.
Pilar Alvarez

En el camino...

Lorentxo Portularrume Azcue
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