Siempre que hablamos de la cadena Sheraton, hablamos de hoteles de alta gama y calidad y, normalmente, también de una localización privilegiada de los mismos, y el Sheraton Grand Shanghai no es una excepción.
El hotel es impecable, limpio y decorado de forma clásica sin faltarle un solo detalle. El servicio es inmejorable, lo que cabe esperar de un hotel de alta gama. Tiene varios restaurantes entre los que destacan un italiano, un chino y uno de comida japonesa, que, hasta ahora, es el que, de los que he probado, es el que da mas "el pago" estando fuera Japón,.
Eso si, volvemos a los problemas de este tipo de hoteles, puedes conectarte a internet desde la habitación pero pagando cantidades que convierten la conexión en un negocio, no un servicio.