Es un lugar maravilloso, donde hay que subir muchas escaleras, pero vale la pena ya que en la cima se puede ver toda la ciudad de Santiago. La vista es maravillosa. La fuente que se aprecia en el medio, es espléndida, y cada descanso antes de llegar a la cima es un contacto con la naturaleza total. En medio de una ciudad tan vertiginosa, el Cerro Santa Lucía es un descanso a la vista, al alma y al corazón de todos los habitantes de Santiago de Chile.