La glamurosa zona de Roppongi Hills, es un lugar ideal para noctámbulos, amantes de la buena gastronomía y el ocio nocturno. Roppongi Hills se ha ganado a pulso ser uno de los lugares más espectaculares de Tokyo. Fue inaugurado en 2003 tras más de 17 años de trabajo. El resultado final salta a la vista, ya que los 109.000 metros cuadrados de apartamentos, oficinas, restaurantes, museos o tiendas, han convertido este lugar en una micro-ciudad.
Nosotros visitamos Roppongi Hills tras la puesta de sol, y la visión de esta obra faraónica nos dejó un poco aturdidos. Para llegar hasta esta micro-ciudad debéis pillar la línea Hibiya o Toei Ōedo y apearos en la parada de Roppongi. Las mejores salidas son la 1C y la 3, aunque sólo Rompetechos se quedaría sin ver tamaña jungla de asfalto.
Pasear por allí puede resultar un tanto caótico, por eso hay bastantes mapas explicativos de la zona. Nosotros estuvimos muy poco tiempo en Roppongi Hills, no por falta de ganas, sino de tiempo y energías. No obstante, merece la pena darse una vuelta por allí, aunque sea para ver en lo que se ha convertido este alocado sueño de Minoru Mori.
El distrito de Roppongi en Tokio, es mejor conocido por sus bares y clubes nocturnos, y por su vida nocturna. Yo fui durante el día a Roppongi Hills, que es un enorme complejo hiper-moderno y muy impresionante que combina la vivienda, las compras y el ocio. Millones de visitantes acuden a los restaurantes y las tiendas del barrio, especialmente los fines de semana. También incluye un jardín japonés. En mi opinión, Roppongi Hills es un lugar en Japón que combina la tradición y la modernidad.