Sólo estuvimos tomando algo bien calentito en la terraza, pues hacía mucho frío, pero eso no nos impidió poder disfrutar de unas bonitas vistas de Barcelona y su puerto. No es precisamente barato, un batido de chocolate nos costó algo más de 3€, pero teniendo en cuenta que es un lugar turístico y las vistas son preciosas no me pareció exagerado.
Restaurante ubicado en los antiguos estudios de televisión Miramar, en la montaña de Montjuïc. Ofrece las delicias de la cocina mediterránea tradicional en un ambiente cálido y agradable. Dispone de una encantadora terraza.