Parque de la ciudadela, de camino al zoo de Barcelona pasando por el arco del triunfo que es bellisimo, me sorprendi cuando al final del paseo me encontre el parque de la ciudadela, un lugar estupendo donde se puede pasar una tarde de verano o incluso un dia de invierno es gratuito y muy grande, y el rinconcito de la fuente es estupendo espero que se animen y lo visiten.
Saludos y mil gracias por ver mi fotografia.
Durante el mes de octubre pude bañarme en la playa de la Ciudad Condal. Y pude tomar el sol en el Parc de la Ciutadella que, por cierto, fue construido a raíz de la Exposición Universal de 1888. Antiguamente se trataba de una gran complejo militar, derribado entre 1869 y 1888, bajo el mandato del General Prim. Y hoy en él todo el mundo demuestra que es artista. “Art is in the air”. En concreto, las habilidades circenses están espectacularmente desarrolladas. Malabares, bolas, anillas y la magia de la bola mágica de contact son algunas de las prácticas que veo más a menudo. Yo, para no desentonar entre tanta creatividad y alternatividad, me teñí mi lengua de rojo con una piruleta de corazón.
Pues sí, el Parc de la Ciutadella es un lugar donde relajarse en pleno bullicio de gentío, coches y mucho ruido. En el parque está situado el Parlamento de Cataluña, así como el Museo de las Ciencias Naturales, también podemos pasear por el Hivernáculo de cristal, que alberga vegetación espectacular, y dejarnos llevar por la imaginación sentados en sus bancos. Y por último justo al lado del parque esta el Zoológico, donde descubrir curiosidades sobre loa animales que habitan el Planeta Tierra.
Lo que más me gusta del Parque es la escalinata que hay en la cascada, un conjunto monumental muy muy hermoso que me recuerda en cierta manera a la Fontana di Trevi en Roma, salvando las distancias, especialmente de tamaño. La cascada de la Ciutadella es enorme, y te da la sensación de estar en un jardín romántico, cuidosamente esculpido. El Mamut a escala que hay hecho en piedra es también fantástico.
En una ciudad tan llena de modernismo en forma de concreto, acero, cristal y hormigón; encontrarse con un pulmón vegetal es todo un privilegio, como un oasis en un desierto.
El Parque de la Ciudadela de Barcelona es un ejemplo de ello, donde se puede respirar aire puro, mientras se lee un buen libro o símplemente se conversa con algún ritmo africano o arabesco de fondo.
Hacia el año de 1715, el Rey Felipe V ordenó la construcción de una ciudadela para asegurarse su dominio frente a las células de resistencia de Barcelona, poco más de setenta años después, tras ser demolida en gran parte, el entonces alcalde ordeno la construcción del parque con motivo de la Exposición Universal de 1888.
Se sentía ya el viraje de la ciudad hacia lo que es hoy: una ciudad inminentemente cosmopolita y multicultural hasta la médula.
El Parc de la Ciudatela es uno de los lugares donde más se siente ese candor internacional, el canto de los pájaros se confunde con las decenas de idiomas que se escuchan de parte de los vistitantes.
Lagunas, palmeras, mucha hierba donde sentarse y sombra en los días de verano, los cuales son engalanados con conciertos de jazz de dos a tres noches por semana, como para terminar un buen día de parque con cadencia barcelonesa.