Jose A. Perez Alacreu
dijo:
Uno de los lugares mas bonitos de Europa es Dubrovnik, en Croacia. La muralla de Dubrovnik brinda las vistas más espectaculares de la ciudad: El mar profundo con aguas cristalinas y turquesas transparentes a un lado, y los tejados de color rosa de las viviendas, al otro.
Este verano he pasado una semana en Dubrovnik y recorrimos su muralla: Simplemente espectacular; tengo que volver es un pais precioso.
En Dubrovnik, en los atardeceres de verano, lugareños y extranjeros atrevidos saltan desde el acantilado exterior de la muralla al mar. Nosotros, claro, no fuimos menos. Echamos horas y horas viendo saltar a propios y extraños, bebiendo cerveza, conociendo gente, haciendo fotos y enseñándonoslas entre nosotros.
Al anochecer, nos despedimos todos, y salimos hacia Bosnia. Allí esperaban otros rincones. Ninguno con mar.
Conocer la ciudad de Dubrovnik, conocida como "La perla del Adriático" es una experiencia única, ya que se trata de una ciudad amurallada medieval excepcionalmente conservada. Pero especialmente aconsejo subirse a la muralla y dar la vuelta entera a la ciudad. Es francamente bonito ver una ciudad blanca, hecha prácticamente entera del mármol blanco croata, con tejados rojos por un lado y si miras hacia el lado opuesto el mar Adriático con su increíble color azul. Es algo digno de experimentar.
Daniel García
dijo:
Dubrovnik es una ciudad que está rodeada de murallas y fortificaciones. Las murallas fueron construídas entre los siglos XIII y XIV y están en perfecto estado de conservación, es como si hubieran sido construídas hace apenas unos pocos años. Su buen estado de conservación las ha convertido en las más bellas del mundo y cada año cientos de personas acuden a este lugar para verlas.
Las primeras murallas son las que cercan las ciudad y éstas fueron construídas en el siglo XIII, ya en el siglo XIV se fortificaron los muros con 15 bastiones cuadrados. Posteriormente, en el siglo XV ante la amenaza de los turcos, se reforzaron las murallas existentes y se crearon otros muros que son los que hacen que el casco antiguo se halle actualmente comprimido dentro de una cortina de piedra de 2 kilómetros de longitud y 25 metros de altura.
Lo mejor es que además de disfrutar viiendo las murallas, los visitantes pueden pasear por ellas. Es un circuito bastante largo gracias al cual se recorre la ciudad por completo desde lo alto, por lo tanto, las vistas son impresionantes. Además, durante el recorrido nos encontramos con varias torres, la torre Minceta, que protege el norte de la ciudad de cualquier invasión, el fuerte Lovrjenac, que protege el lado occidental, la torre Bokar, que protege la puerta Pile, y el fuerte Revelin, que protege la entrada oriental.
Sin duda se trata de un paseo inpresionante e irrepetible que nadie tiene que dejar de hacer. Se comienza en la puerta Pile y suele haber bastante cola, pero merece la pena esperar.
Lo que más me llamó la atención de las maravillosas vistas que hay en todo el recorrido es el vivo color rojo que tienen todos los tejados y por supuesto, las vistas del mar.