Quizás sea el monasterio más...
Quizás sea el monasterio más importante de la provincia de Palencia. Se ubica a menos de 5 kilómetros del muncipio palentino de Dueñas, al que pertenece. Comúmente es conocido sencillamente como el Monasterio de La Trapa, pero su nombre verdadero es el Monasterio de San Isidro de Dueñas, santo al cual está dedicada la ermita del monasterio.
En el Monasterio románico habitan monjes cistercienses, de origen francés, lo cuales están asentados desde el año 1891, aunque si nos remontamos a la Edad Media fue uno de los monasterios más importantes.
Su mayor fama obtenida fue por su elaboración artesana de chocolate, aunque en el año 1960 vendieron su fábrica de chocolate, dedicándose a otros menesteres.
Merece la pena una visita y ante todo, escuchar una de sus misas cantadas, ¡¡os lo aconsejo!!
Románico palentino.
Data del último cuarto del siglo XI y la iglesia, a pesar de varias reformas posteriores, se conserva bastante bien. Es uno de los edificios más antiguos del románico español. La portada presenta varias arquivoltas, alternando las lisas con las ajedrezadas, y los capiteles son muy vistosos. A este edificio lo visitamos por partida doble. En la primera no pudimos acceder al interior de la iglesia y solo la pudimos ver a través de la cristalera de la entrada. En la segunda, que ya estábamos avisados de que los monjes rezaban y cantaban en gregoriano, pudimos acceder a su interior y asistir a sus oraciones.
Exquisitos chocolates tradicionales
Convento cisterciense de la Trapa, sobriedad, trabajo y disciplina en el recogimiento. Exquisitos chocolates tradicionales, camino de Palencia a Valladolid. Por donde circulan veloces trenes de pasajeros y pesados trenes mercantes, mucho ruido y movimiento justo en los límites del recogimiento monástico.
Mis andanzas por la Trapa de San Isidro de Dueñas
Conozco La Trapa de San Isidro de Dueñas desde hace más de 30 años. Voy siempre que tengo oportunidad. Tengo allí dos muy buenos amigos que fueron abades del monasterio. Cuando voy, disfruto de el silencio monacal y de todo su entorno. El rezo de completas con la Salve me enamora. Tanto que me he aprendido la Salve que además es harto difícil. Conozco todos los rincones del monasterio, incluyendo la huerta y la vaquería. Soy muy devoto de San Rafael Arnáiz y Barón, siempre que voy visito su capilla y agradezco un gran favor recibido. Os aconsejo una visita al monasterio, os gustará.