EL PRINCIPIO DIL DOMO DI MILANO FV NEL ANNO 1386, reza una lápida en un pequeño recuadro en el interior del templo de la Catedral de Milán (Il Duomo) en la región de Lombardía.
Está considerada como la segunda Catedral Católica romana más grande del mundo, después de la de Sevilla, de muy grandes dimensiones por cierto, es un bellísimo templo en el que conviven los estilos gótico tardío, gótico francés y renacentista. Lo que sorprende e impacta a primera vista es la cantidad imponente de agujas con las que cuenta y que son más de 130 si mal no recuerdo. Para su construcción se utilizaron las piedras de la Iglesia de Santa María Maggiore y el mármol proveniente de la cantera de Candoglia. Otro aporte importante fueron las donaciones que hiciera la población para llevar a cabo este proyecto. Los años fueron transcurriendo, los arquitectos fueron cambiando y con ellos la impronta que se le daba al Duomo. Desde 1402 hasta 1480 las obras quedaron detenidas por falta proyectos que valiesen la pena ser considerados y la escasez de dinero. La catedral seguía terminándose por dentro pero su frente seguía incompleto salvo por una obra renacentista que armonizaba con lo gótico del templo. Durante el año 1552, el templo estaba sin terminar, pero se encargo el coro y se construyeron la tercera parte de las torres con las que contaría finalmente.
La historia nos cuenta que el entonces Obispo Borromeo (hoy San Carlos Borromeo), acordó con el Jefe de Arquitectos, nuevo arquitecto de la obra, darle a la Catedral un aspecto renacentista tendiente a resaltar el estilo romano italiano, porque consideraban que el estilo gótico era extranjero. Intentaban aprovechar que la fachada no estaba terminada en su mayor parte y diseñaron un proyecto que nunca se concretó, motivo por el cual se continuaron los trabajos internos, las remodelaciones y los cambios. Si bien el templo no estaba totalmente terminado, fue consagrado en 1557.
Terminó el siglo XVI con marchas y contramarchas sobre la intervención en la fachada y proyectos inconclusos o dejados de lado, y recién a principios del siglo XVII se termino de cubrir el techo de la terraza que, dicho sea de paso, además de que se puede subir la vista desde allí arriba es fantástica., porque se pueden observar algunas esculturas cercanas de gran calidad y con una perspectiva totalmente diferente si se lo hace desde abajo.
Durante el siglo XVII se hicieron nuevas intervenciones incorporando portales y ventanas, devolviendo a la fachada su estilo gótico original y se incluyeron detalles en las pilastras y los dos formidables campanarios.
Los detalles finales de la obra se terminaron durante el siglo XX y a pesar de las generaciones todavía quedan algunas estatuas sin esculpir, desde el año 2007 y aún hoy (estuve en septiembre de 2008) se pueden ver los andamios y carteles que indican la fachada en remodelación.Fue para mi otra maravillosa experiencia de mi viaje al viejo continente, donde pude ver en vivo y en directo todo aquello que había estudiado, leído y visto en películas, documentales y fotografías. Como soy una apasionada de las iglesias, en cada una de las que he entrado, he tratado de encontrar el espíritu que impulsó a quienes la concibieron como son y sin imaginarlo siquiera uno lo siente en el corazón y se lleva la impresión en los ojos del alma.
La catedral de Milán sorprende por sus dimensiones. Es la segunda catedral católica más grande del mundo por detrás de la de Sevilla, contando con nada menos que 157 metros de largo. Es de estilo gótico, y su fachada es preciosa, bueno eso parecía, porque nosotros tuvimos la mala suerte de verla medio tapada porque estaban de obras, así que habrá que volver, pero esta vez en verano, porque es de las veces que más frío he pasado en un sitio.
Su construcción empezó en el año 1386, de hecho hay una placa conmemorativa de la colocación de la primera piedra. Antes de la catedral en esta plaza se encontraban un par de basílicas que fueron destruidas por un fuego en el año 1075.
Napoleón Bonaparte cuando iba a ser coronado como rey de Italia ordenó que se terminara la fachada en 1805, pero los últimos detalles de la catedral no se terminaron hasta 1965, y por lo que se ve siguen renovando la catedral como el día que nosotros estuvimos por allí. Se tenía previsto que las tareas terminaran en diciembre de 2008, pero nunca se sabe así que mejor preguntar antes de ir. Sino, siempre quedará ver su interior que cuenta con cinco naves, siendo la nave central muy alta, de 45 metros. Se puede acceder desde las 9 de la mañana hasta las 17:45 horas.
Esta catedral es conocida como el Duomo di Milano, construida durante un largo período que comenzó en el siglo XIV. Esta imponente Catedral de estilo gótico está compuesta por ladrillos revestidos con mármol. Su altura llega a unos 157 metros y se puede visitar tanto su interior, como sus tejados. Para realizar esto último, solo basta con dirigirse a los costados de la construcción para subir por escalera hay que dirigirse al ala exterior paralela al edificio Vittorio Emannuelle II, mientras que para subir por ascensor, hay que dirigirse al ala opuesta. Caminar por los tejados de la Catedral puede ser una experiencia espectacular, no por tener una linda vista, dado que Milano no posee una traza urbana muy bella, pero si una vista espectacular del imponente bosque de pináculos. El interior de la catedral es gratis, y puede ser visitada desde muy temprano. Realmente vale la pena ingresar en ella.
Maria Peiró
dijo:
el símbolo de Milan construido por el gigante Galeazzo Visconti en 1386, en el lugar dedos antiguas iglesias fue donde formalmente se encontró. Es un gran construcción en uno de los más grandes Iglesias en el mundo Un claro ejemplo de gotica arquitectura y maravillosa magnifificiencia del Duomo de Milan , son solo dos paradas desde el Hotel or 20 minutos andando. La entrada es libre , aunque uno debe de ir vestido formalmente, no pantalones cortos o minifaldas. Para visitar lo más alto de Doumo se necesita tomar un elevador y se pagara un pequeña entrada
The Enemy
dijo:
Gonzalo Moreno
dijo:
Milán tiene fama de ser una ciudad gris, industrial. Sin embargo, a mí me ha parecido ideal para pasar por ella un par de días. La Piazza del Duomo, los canales, la galería... Tiene un ambiente curioso, muy cosmopolita, y un buen ambiente nocturno en verano.
La catedral de Milán, el Duomo, es suficiente razón para visitar la ciudad lombarda. Creas o no. El edificio es espectacular como se puede ver en la foto.