Flying time es un hostel del centro de Sibiu. Queríamos dormir ahí pero no tenían más habitaciones dobles. Había un cuarto compartido para cuatro personas, a 12 euros cada uno, pero por casi el mismo precio encontramos un cuarto privado en un lugar a penas más alejado de la ciudad.
En este lugar hay un buen ambiente, y me gustó mucho la decoración, un poco rococó con muebles viejos y modernos mezclados. Abajo hay un bar que probablemente te deja despierto una buena parte de la noche. Tocan música tipo lounge.
Hay cuartos compartidos entre 8, 6 y 4 personas. Te incluye las sábanas pero no el desayuno.
Fuero simpáticos pero cuando lo tenían todo lleno tampoco supieron aconsejar un lugar alternativo para quedarnos.