Cartagena de Indias es una de las ciudades más hermosas...
Cartagena de Indias es una de las ciudades más hermosas del Caribe. Enamora desde el primer día que la pisas y no deja indiferente a nadie. Sus calles coloniales, sus balcones de colores, el exotismo de sus gentes y su gastronomía, su luz, su olor, sus playas, sus noches, sus paisajes, su vegetación,... Todo en ella es especial y el conjunto de todo la hace única.
Para los que tenemos la suerte de conocerla hay un rincón verdaderamente mágico, el Portal de los Dulces. Es una plaza en la que los cartageneros sacan sus puestos de dulces. Ricos pasteles, bizcochos, chocolates, mezclados con coco, con guayaba, con patacón y con mil ingredientes exóticos. Los colocan en sus puestos ambulantes debajo de unos portales abovedados y allí los venden a turistas y cartageneros.
Más que por lo rico de lo que allí se vende, que lo está, el lugar es especial por lo que allí se vive. Te acercas a preguntar por cualquier dulce y en un momento los vendedores comparten contigo su alegría de vivir y la pasión por su ciudad y, si levantas la cabeza y miras hacia arriba, descubres que estás en uno de los rincones más bonitos de una de las ciudades más bonitas del mundo.
Se encuentra ubicado en la Plaza de los Coches
Muchos años atrás en este sitio se realizaba la venta de esclavos por lo cual era llamado el Portal de los esclavos. A finales del siglo XIX, se inicio la venta de dulces típicos realizados en los pueblos cercanos, por lo cual empezó a ser llamado Portal de los dulces.
Los dulces que aquí se comercializan son:
1. Cocada (coco con azúcar cocido, o Coco con piña o con guayaba cocidos )
2. Conservitas de Leche (Leche, harina y canela)
3. Caballito o Cabellito de ángel (Papaya, canela y panela )
4. Panelas de Ajonjolí
5. Bola de Tamarindo (Tamarindo, azúcar y panela )
6. Panderos entre otros
Apenas pasas la Puerta del Reloj se abre la gran Plaza...
Apenas pasas la Puerta del Reloj se abre la gran Plaza de los Coches, cerrada por un largo edificio con una espectacular galería de arcos. El sitio se llama Portal de los Dulces, ya que como hace siglos vendedores ambulantes venden allí todo tipo de pastas y pasteles dulces. Pasear bajo el portal es una experiencia muy agradable. Los aromas de todo tipo de pastas y confituras invaden el aire. Los hay de frutas, de dulce de leche, de coco, de chocolate, de almendras, de guayaba… y de otras delicias exóticas absolutamente desconocidas.
¡Para chuparse los dedos!
Eso sí, hay que asegurarse de tener un buen vaso de agua a la mano, cuando se haya terminado el dulce festín.