Situado en un maravilloso paraje a los pies de los Alpes, y a unos cien kilómetros al sur de la ciudad alemana de Múnich, se encuentra ésta fantástica obra de arte del s.XIX; Schloss Neuschwanstein es realmente un castillo de ensueño en el corazón de Baviera. Ésta fotografía muestra las vistas de las que gozaba el Rey Ludwig II de Baviera desde sus aposentos.
"Tengo la intención de hacer reconstruir la vieja ruina del castillo de Hohenschwangau en el desfiladero del Pöllat al estilo auténtico de los antiguos castillos alemanes, y tengo que confesarle que me alegra mucho poder llegar a habitar allí algún día (en tres años); varias habitaciones de invitados, desde las que se disfruta de una panorámica magnífica, con el majestuoso Säuling, la cordillera del Tirol y más allá la llanura, serán acondicionadas confortablemente y con carácter acogedor" (...) Fragmento de carta que Luis II dirigió a Richard Wagner en 1868.
El castillo de Neuschwanstein es conocido por la mayoría por ser el modelo del que se sirvió Walt Disney para dibujar el castillo de la bella durmiente, y para verlo hay que ir a Alemania, concretamente en la zona de Baviera, cerca de Füssen. Lo mandó construir Luis II de Baviera en 1866 y es un homenaje a la fantasía. La imagen con la que te encuentras al llegar es preciosa porque aparece en medio de unas montañas de un verde intenso que hace que sea uno de esos recuerdos que nunca se olvidan. Una vez que aparcas tienes varias opciones para subir hasta él, por ejemplo andando, en autobús o en carro de caballos. Se trata de un castillo neoclásico que combina varios estilos arquitectónicos.
En su interior encontramos una completa red de luz eléctrica, el primer teléfono móvil de la historia (con una cobertura de seis metros), una cocina que aprovechaba el calor siguiendo reglas elaboradas por Leonardo da Vinci, y maravillosas vistas y paisajes a los Alpes. Desde la habitación del monarca se puede contemplar una encantadora cascada.
Es uno de los castillos más bonitos que he visto en mi vida y por lo tanto recomiendo a todo el mundo su visita.
Tras ver fotografiado este castillo en multitud de posters, libros, documentales y demás, y atraida por su historia, me hacía mucha ilusión visitarlo y comprobar de cerca hasta que punto el castillo de cuentos soñado por un rey y levantado entre montañas podía inspirar sueños románticos.
Neuschwanstein, levantado como residencia siguiendo el modelo de los castillos de cuentos, merece la pena visitarse para contemplar de cerca el romanticismo que lo envuelve.
Su envoltura entre montañas y su arquitectura de cuento de hadas hacen que este espíritu se sienta, a pesar de las colas de gente para entrar, los disparos de cámaras de fotos, y esa parafernalia de centro turístico masificado que tambien es.
Muy rcomendable.
Sr_tato
dijo:
Izka
dijo:
La primera vez que ví el castillo desde lo lejos, según viajabamos en coche quedé impactada. Lo había visto en fotos, pero nada como ver la edificación en lo alto de una colina. Daba la sensación de que estaba construído totalmente en el borde de un precipicio. Allí, sólo, imponente y misterioso.
La zona es una verdadera maravilla. Un lago, rodeado de un paisaje verde y montañoso, separa este castillo de la vecina fortaleza de Hohenschwangau. Las vistas desde lo alto de la muralla ofrecen una imagen del paisaje vecino que parece una postal.
La visita tiene su encanto tanto en primavera, con sus paisajes verdes, como en pleno invierno, cubierto de nieve. Si estais en la zona o sus alrededores no os lo penseis, teneis que verlo.
El Nuevo Cisne fue construido en 1866, cuando ya no era necesario construir fortalezas estratégicas, así que Luis II, el rey loco, levantó un castillo de fantasía como residencia idílica. Un monumento espectacular de la época moderna que participó en la eleción de las nuvas maravillas del mundo.
El paraje en el que se emplaza, la Baviera fronteriza con la región austriaca del Tirol, enmarca la construcción en un decorado wagneriano; es más, la influencia del compositor alemán en la romántica mente del monarca es absoluta, tanto que Richard Wagner fue invitado perpetuo en el castillo que en su interior está decorado exclusivamente con cuadros y tapices de las operas del compositor, incluso una estancia representa una falsa caverna también de una opera de Wagner.
El Consejo del monarca intentó aconsejar al rey Luis y disminuir sus extravagancias, pues su amistad despilfarradora con Wagner, la nunca comentada identidad sexual del rey, cuyo sequito en el castillo se componía únicamente por varones, y su lánguida existencia nocturna, en la que recibía audiencias rodeado de velas e inciensosy otros productos humeantes "más populares", facilitaron su destronamiento y su turbio asesinato a tiros en un lago.
Seguramente habrás leído o visto alguna vez algo sobre este castillo. Es uno de los más famosos del mundo porque fue en el que se inspiró Walt Disney para su famoso castillo.
Situado justo en la frontera entre Alemania, Suiza y Austria, cercano a la localida de Fussen, sin duda es uno de esos sitios que hay que conocer para disfrutar de los grandes paisajes.
Parece un castillo de ciencia ficción pero lo cierto es que está ahí. Las mejores vistas se alcanzan desde abajo, desde cerca de Fussen. Si tienes un día soleado podrás conseguir unas fotos de ensueño.
El castillo (en realidad es un conjunto formado por dos castillos) es una de las zonas más turísticas de toda Alemania. Por eso, ten presente cuando vayas que es más que probable que "pierdas" todo el día por allí. Para empezar, te recomiendo que te informes sobre las entradas al castillo. Normalmente, hay colas de más de 5 o 6 horas para entrar y, además, a veces no venden entradas arriba, por lo que antes de subir (hay como media hora de subida), infórmate en las taquillas que hay abajo. Pero vayas a entrar o no, sube. No lo dejes. La vista y su arquitectura merece la pena.
Sin lugar a dudas es un castillo totalmente distinto a los que estamos acostumbrados ya que es un castillo de recreo, no defensivo. Y su exquisitez salta a la vista. Además, está en un entorno privilegiado. Si el día te respeta, llévate un picnic y como en el lago que tienes a la derecha del castillo. Eso sí que es buen plan.