El Castillo de Bratislava se encuentra en la parte más alta de la ciudad, justo sobre el peñón que la corona. Se puede ver prácticamente desde cualquier punto de la ciudad. Se accede a él subiendo por una ladera muy cerca del punte del UFO o ascendiendo por las pequeñas callejuelas de suelos empedrados que parecen no tener fin. Esta última es la mejor opción, ya que mientras se sube se pueden ver ls típicas casas y, a la vez, la ciudad cada vez más abajo. Se levantó en el siglo XV, pero fue destruido en el XIX, y poco a poco fue reconstruyéndose. En él es donde se coronaba a los reyes húngaros. Actualmente alberga el Museo Nacional Eslovaco.
Tras visitar le castillo, lo mejor es dar una vuelta tranquila por sus jardines y disfrutar de sus estatuas, caminillos y las impresionantes vistas de la ciudad y el danubio.
Suele abrir todos los días menos los lunes hasta las 17:00 o 18:00 horas, dependiendo de la época del año.
De noche también se puede pasear por los jardines y ver la imagen panorámica de la ciudad iluminada por las farolas y luces de las casas.