Jamás habÃa conocido un lugar asÃ, intentaré describirlo y mostroarlo a través de las fotografÃas, pero os aseguro que Pamukkale es de esos lugares que hay que ver con los propios ojos para hacerse una idea exacta de los que estamos hablando.
Se trata de un lugar situado en el suroeste de TurquÃa, concretamente en el valle del rÃo Menderes, en la provincia de Denikli, y desde el año 1988 está declarado Patrimonio de la Humanidad, no es para menos.
Pamukkale es una zona natural repleta de aguas termales y cataratas blancas fosilizadas que forman un paisaje único (según dicen tan sólo se puede comparar a las fuentes termales de Mammoth de Estados Unidos y a Huanglong, en China).
Al llegar el visitante se encuentra con una montaña blanca que parece que está cubierta de nieve, pero cuando se va acercando puede comprobar que se trata en realidad de depósitos calcáreos que juegan con nuestra vista para confundirnos.
Este lugar se creó gracias a los movimientos tectónicos que tuvieron lugar en la depresión de la falla de la cuenca del Menderes, que además de provocar varios terremotos, originó la aparición de numerosas fuentes de aguas termales con un alto contenido en minerales. Al tener enormes cantidades de carbonato de hidrógeno y calcio, las aguas de este lugar producen la precipitación de bicarbonato de calcio. Y, resumiendo, gracias a estos minerales y a estas "cosas quÃmicas y fÃsicas", se producen unas preciosas capas blancas de piedra caliza y travertino que bajan en forma de cascada por la ladera de la montaña.
Como veis me resulta un poco complicado explicar el fenómeno que ha originado este paisaje único, pero espero que algo haya podido aclarar. Lo que sà que se explciar es lo maravilloso que es el paisaje. En cuanto llega, el visitante tiene la sensación de estar ante algo único e increÃble y, la verdad, es que no es para menos.