Es sin duda el icono de El Campello; vigila las playas de ambos lados y cada día gana en belleza. Aún la recuerdo hace años muy deteriorada y dejada. Hoy en día vuelve a brillar de día y más que nunca de noche. En frente tiene unas rocas donde pasear al lado del mar, observando la vegetación marina tan curiosa que tiene este agua; si se hace aburrido mirarla durante muchos minutos, te vas de paseito y.., le buscas otra perspectiva a la torre, que a medida que va anocheciendo, se va iluminando de una luz artificial muy suave que se mezcla con los diferentes tonos rojizos del atardecer del mediterráneo alicantino.