En general, mal.
Entramos en la habitación y nada más llegar me encontré un bicho en el baño, del techo se oían ruidos extraños que al final descubrimos que provenía del aire acondicionado, las habitaciones tienen el mobiliario viejo, cada vez que abres la puerta se desmonta el techo flotante.
El restaurante es lo peor, si vas en régimen de media pensión como nosotros, el menú es todos los días lo mismo, después de cinco días acabas arto, pero es que el trato del personal es todavía peor, malas formas. En fin de semana el cierre del restaurante es a las 11:00, llegamos a las 10:45 y el camarero puso mala cara, nos metía prisa para comer, a penas me pude terminar los platos, y con comentario al final de la cena.