Bueno lo que puedo decir es que es una delicia para los sentidos, un regalo para el cuerpo y el alma, un lugar idilico. Una instalaciones relajantes, muy bien extructuradas, y intuitivas. El trato es exquisito, y las aguas deliciosas. Lo recomiendo para pasar unos momentos inolvodables.
Hotel a pie del volcan arenal, de noche ves como cae la lava, es un complejo precioso sobre todo la parte de las aguas termales, bajan del volcan a una temperatura de unos 40º c., las piscinas, restaurantes estan fenomenal, los jardines son maravillosos.