El templo de Preah Khan se encuentra situado al norte de Angkor Thom y, al igual que Ta Prohm se encuentra invadido por la selva. Además, arquitectónicamente también posee muchas similitudes con el templo que Jayavarman VII dedicó a su madre, ya que ambos poseen numerosos corredores que dan la sensación de que te encuentras en un laberinto sin salida y muchos patios interiores, que es donde mejor se puede contemplar cómo la naturaleza ha absorbido el templo.
Eso sí, este templo es bastante más pequeño que Ta Prohm, concretamente se extiende sobre setecientos por ochocientos metros y hay una muralla que engloba todo el recinto.
Para visitar este templo hay que hacerlo siguiendo el eje este-oeste hasta que llegas al santuario central, del que parten cuatro preciosas e imponentes galerías hacia sus respectivos puntos cardinales.
Todos los templos de Angkor poseen una belleza impresionante, pero los que están absorbidos por la naturaleza son más bellos si cabe, porque es como si se unieran las maravillas arquitectónicas con las maravillas de la naturaleza. Es algo impresionante que no llegas a imaginar a no ser que los veas con tus propios ojos, aunque veas muchas fotografías, no es lo mismo.
Preah Khan es un templo budista construido por el rey Jayavarman VII en el siglo XII. Está al norte de la ciudad real de Angkor Thom, en las ruinas de Angkor. Para llegar desde Siem Reap, tendrás que caminar bastante, mejor busca otro medio de transporte. Hace bastante calor, y este templo está más en la jungla, no tan abierto como los templos de Angkor Wat o de Bayon, que casi no tienen vegetación alrededor.
Entonces llévate un buen repelente para mosquitos, y si es posible, una camisa de mangas largas, y un pantalón largo también. La noche cae a las 6 de la tarde, prepárate un poco antes para volver, ya que todos los tuc tuc se van a casa temprano!
La posición del templo hace que también hay menos lugares para comer y beber que en el resto de Angkor.
El Preah Khan era un monasterio budista, que contenía las habitaciones de los monjes, se piensa que eran de madera porque no queda nada. El templo estaba en el centro, con una pared de protección, la cual sigue ahí, pero unos árboles enormes han roto parte de la pared con sus raíces. Parece que la naturaleza está tomando el poder, es muy impresionante.