Esta casa típicamente sevillana en el caso antiguo de la ciudad y en popularísimo Barrio de Santa Cruz, ha sido remodelada como hostal (2 estrellas) y según pudimos averiguar, más por curiosidad que por otra cosa, pues simplemente estábamos paseando, es que hay acceso para discapacitados, aceptan todas las tarjetas de crédito, tiene televisión en la habitación, aire acondicionado y calefacción. Para los que van con auto disponen de un parking, está muy cerca del Alcázar y de la Catedral. Entre los comentarios desfavorables el más crítico fue con respecto al mínimo tamaño del baño, aunque no nos importó demasiado el que las camas fuesen algo pequeñas, pero si el tema limpieza que según parece dejaba bastante que desear. Si algo llamó mi atención fue que si bien los balcones estaban llenos de macetas, no había una sola planta en ellas, algo realmente sorprendente en la siempre verde y florida Sevilla.